Autoridades explican por qué faltan cupos en colegios de Dosquebradas

In Eje Cafetero
enero 22, 2026

El Sistema Nacional de Matriculación (SIMAT) fija límites, las aulas están llenas y algunos padres no inscriben a tiempo a sus hijos.

La presión por ingresar a unos pocos colegios volvió a encender reclamos en Dosquebradas. Desde la Secretaría de Educación aseguran que padres buscan cupos donde ya no caben más estudiantes, mientras las aulas están completas y los topes nacionales cierran opciones.

El secretario de ese despacho, Jhon Jairo Jiménez Giraldo, explicó que el problema no nace de decisiones arbitrarias ni de negativas discrecionales. Por el contrario, la realidad es que la demanda se concentra en pocos colegios.

Instituciones tradicionales como Santa Juana Lestonnac, Diocesano, Hogar Nazaret, María Auxiliadora y Cristo Rey son colegios que dejaron una huella histórica y formativa que hoy atrae a más familias de las que pueden recibir.

Según el funcionario, todas las instituciones del municipio cuentan con docentes capacitados y proyectos pedagógicos avalados, pero factores como la ubicación, la tradición religiosa y la percepción de calidad llevan a que muchos padres descarten otras opciones.

“Pensar que sólo en ciertos colegios se garantiza calidad no corresponde a la realidad del sistema educativo”, señaló Jiménez Giraldo.

Asimismo, recordó que las aulas operan bajo límites técnicos definidos por el Ministerio de Educación: en promedio, 32 estudiantes por salón en zona urbana y 22 en zona rural, aunque en algunos casos el número llega a 35. A su juicio, superar esos topes afecta los procesos pedagógicos.

SIMAT dice cómo y cuándo

La Secretaría aclaró que el control de cupos no depende únicamente del municipio. El SIMAT, Sistema Nacional de Matrículas, define en tiempo real cuántos estudiantes pueden recibir en cada institución. Cuando el sistema marca el cupo completo, no existe margen para nuevas inscripciones, incluso si el colegio parece tener estudiantes pendientes por matricular.

El secretario advirtió que muchos cupos se pierden por matrículas tardías. Estudiantes con derecho a continuidad ocupan el espacio, pero los padres no formalizan el proceso a tiempo, lo que genera confusión y cierres administrativos. “El sistema registra el cupo como ocupado mientras el padre no complete la matrícula”, agregó.

Desde la Secretaría, el equipo revisa a diario el SIMAT y orienta a las familias hacia instituciones con disponibilidad real, incluidas las de la zona rural. Allí, dijo Jiménez Giraldo, existen cupos y se adelantan jornadas de búsqueda activa para evitar que niños y adolescentes queden por fuera del sistema.

El funcionario insistió en que negar un cupo cuando existe disponibilidad sí amerita denuncia, pero recalcó que en la mayoría de casos el cierre responde a límites ya alcanzados.

Para este año 2026, la apuesta se centra en fortalecer el arraigo de las comunidades con sus colegios cercanos y en convencer a los padres de que la calidad educativa no depende del nombre de la institución.

“El reto es que la gente se enamore de su colegio y de su entorno. Todos los colegios son buenos y todos forman”, concluyó el secretario.