Advierten de posible detrimento patrimonial cercano a 20 millones y vinculan a interventora al mismo caso.
El proceso disciplinario apunta a fallas estructurales de control interno que habrían permitido la salida de recursos públicos sin soporte suficiente durante la ejecución y liquidación de un contrato estatal en Dosquebradas.
Por esa razón, la Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos contra Luz Marina Ossa Moncada, exgerente del Hospital Santa Mónica, al considerar que incumplió sus deberes de vigilancia y supervisión contractual entre junio de 2020 y julio de 2021.
Para el Ministerio Público, esa omisión habría facilitado la aprobación de pagos que no reflejaban los gastos realmente ejecutados.
Según la Procuraduría Regional de Instrucción de Risaralda, los pagos autorizados superaron los valores efectivamente ejecutados, lo que generó una diferencia cercana a los 20 millones de pesos.
Esta situación, advirtió el ente de control, pudo afectar directamente los principios de moralidad, eficacia y responsabilidad que rigen la función administrativa.
Más vinculados al caso
Por los mismos hechos, la investigación disciplinaria también cobija a Francy Helena Saray Rubio, interventora del contrato, quien presuntamente expidió certificaciones que daban cuenta de actividades y gastos que no correspondían plenamente a la realidad contractual, además de avalar reembolsos superiores a los realmente causados.
La Procuraduría señaló que la interventora habría incumplido su deber de ejercer vigilancia técnica, administrativa, financiera y documental, un rol clave para prevenir riesgos fiscales y garantizar el uso adecuado de los recursos en entidades del sector salud.
En ambos casos, el organismo de control determinó de manera provisional que las conductas investigadas constituyen faltas graves cometidas a título de culpa grave, calificación que será debatida y sustentada en el desarrollo del proceso disciplinario.
