Petro ordenó retirar oficiales de inteligencia por supuesta entrega de “falsos informes” a EE.UU

In Nacional
enero 06, 2026

El mandatario colombiano denunció desinformación policial, defendió su autoridad constitucional y advirtió riesgos diplomáticos y de seguridad nacional.

El pronunciamiento lo publicó el jefe de Estado en su cuenta oficial de X (antes Twitter) y se produjo en medio de tensiones diplomáticas tras declaraciones atribuidas a dirigentes políticos estadounidenses.

El presidente Gustavo Petro afirmó que altos mandos de inteligencia de la Policía entregaron información falsa sobre el Estado colombiano al gobierno de Estados Unidos y ordenó su retiro inmediato.

En el mensaje, cuestionó versiones difundidas en la prensa nacional sobre supuestas amenazas externas y pidió cautela frente a interpretaciones que, según él, no reflejan el sentido real de los pronunciamientos en inglés.

Uno de los ejes centrales de la declaración fue la denuncia directa contra coroneles de inteligencia de la Policía Nacional, a quienes señaló de “estar dando información falsa en contra del Estado”.

Asimismo, sostuvo que esos reportes habrían influido en percepciones erradas dentro del gobierno estadounidense y mencionó de forma explícita al senador Marco Rubio, a quien acusó de basarse en “falacias” originadas en intereses políticos con vínculos familiares o comerciales con el narcotráfico.

Se respaldó en la constitución

Desde una perspectiva institucional, el presidente enfatizó que la carta magna de 1991 lo establece como comandante supremo de las Fuerzas Militares y de Policía Nacional.

Recordó que el documento político surgió tras el proceso de paz con el M-19 y un pacto amplio para construir un Estado social de derecho. Bajo ese marco constitucional, defendió su facultad para remover mandos y dirigir la política de seguridad y lucha contra las drogas.

También respaldó su gestión con cifras y decisiones operativas: aseguró haber ordenado la mayor incautación de cocaína registrada, detenido el crecimiento de cultivos de hoja de coca y puesto en marcha un plan de sustitución voluntaria que, según indicó, avanza en 30.000 hectáreas.

En ese contexto, citó operaciones militares en zonas estratégicas como El Plateado, en el Cauca, al que calificó como un centro clave del narcotráfico heredado de gobiernos anteriores.

Intervenciones militares

El mandatario fue especialmente crítico frente a estrategias castrenses. Advirtió que bombardeos mal planificados pueden causar la muerte de menores reclutados por grupos armados y generar nuevos ciclos de violencia campesina. Por esa razón, justificó su enfoque en operaciones focalizadas y en el respeto al derecho internacional humanitario.

En un tono más político y hasta doctrinario, lanzó una advertencia interna a la Fuerza Pública: cualquier comandante que, a su juicio, priorice intereses extranjeros sobre la soberanía nacional debe retirarse de la institución.

Reiteró que la misión constitucional de las fuerzas armadas es defender la soberanía popular y no actuar por fuera de la autoridad civil. Sin embargo, el mensaje cerró con una defensa personal y política, en el que negó señalamientos de ilegitimidad o vínculos con el narcotráfico.

Aseguró que su patrimonio es verificable y llamó al respaldo popular frente a lo que calificó como amenazas ilegítimas. La publicación marca un punto de alta tensión en la relación entre inteligencia, Fuerza Pública y diplomacia, y anticipa un debate sobre la calidad de la información estratégica que Colombia comparte con sus aliados.