La deuda de la promotora de salud con el único hospital mental público de Risaralda asciende a más de mil millones de pesos.
El cambio repentino en la gerencia regional y en la interventoría nacional de la Nueva EPS bloqueó por completo el flujo de pagos hacia el Hospital Mental de Risaralda. Dejó a la institución sin recursos operativos mínimos y forzó una suspensión inmediata mientras se restablece la interlocución con la aseguradora.
Por esa razón, el centro de salud confirmó la suspensión temporal de todos los servicios para los afiliados a la Nueva EPS, una decisión que comenzará a regir este jueves desde las 7:00 de la mañana.
En comité gerencial se determinó que los pagos incumplidos de la promotora ya ponen en riesgo la continuidad misma del hospital, lo que hizo inevitable la medida. Federico Restrepo, gerente del Homeris, explicó que la crisis se agudizó tras los recientes cambios administrativos.
“En la anterior gerencia regional se habían hecho compromisos de pago que se cumplieron parcialmente. Nosotros seguimos prestando en buena fe, pero hace seis días la Nueva EPS cambió al gerente regional y al interventor en Bogotá, y desde entonces los pagos hacia el hospital quedaron totalmente suspendidos”, afirmó.
Una deuda que sigue creciendo
El centro asistencial factura entre 200 y 210 millones de pesos mensuales por servicios prestados a la Nueva EPS. Durante el año ha facturado 2.200 millones, de los cuales solo ha recibido 1.200.
“Esto quiere decir que tenemos hoy una cartera de mil millones de pesos. Para este mes nos postularon un pago de apenas 100 millones, lo que ni siquiera cubre un mes de operación”, precisó Restrepo.
Ante la falta de recursos, el Homeris tomó lo que denomina una decisión dolorosa pero necesaria. Los pacientes tendrán que dirigirse a la Nueva EPS para conocer cuál será su nuevo prestador.
“La Nueva EPS cambia interventores nacionales cada tres o cuatro meses, y lo mismo ocurre con los gerentes regionales. El gerente que llega no responde por la cartera acumulada ni por los pagos atrasados, y eso se refleja en el pobre flujo de recursos”, señaló.
El gerente señaló que Homeris está dispuesto a reactivar los servicios en cuanto se llegue a acuerdos reales de pago con la nueva gerencia. “Para nosotros es muy lamentable, pero el hospital no puede seguir trabajando a pérdidas”, concluyó.
