La denuncia señala que el anuncio anticipado del aumento mínimo vulneró completamente el tripartismo.
Fenalco decidió no volver a la Mesa de Concertación Salarial y responsabilizó al Gobierno por anticipar el incremento del mínimo antes de cualquier deliberación formal. La agremiación sostuvo que el Ejecutivo quebrantó el tripartismo y dejó sin sustento técnico el proceso legal de fijación salarial.
Fenalco radicó este martes una comunicación oficial ante la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, en la que ratificó su retiro de la mesa encargada de definir el salario mínimo para 2026.
La decisión, según el gremio, se tomó luego de que el Gobierno anunciara de manera pública y anticipada el incremento del salario mínimo sin ninguna discusión previa con las partes.
El gremio calificó el anuncio como un acto “populista”, hecho en vísperas del calendario electoral, y sostuvo que la determinación del Ejecutivo desconoció la obligación legal y constitucional de deliberar antes de fijar el aumento salarial.
El presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, fue enfático al señalar que “se vulnera el principio del tripartismo y se desnaturaliza el proceso de concertación. Una decisión anticipada, sin soporte técnico y sin discusión, vacía de contenido el diálogo social”.
El gremio mostró su inconformidad
En la carta radicada, Fenalco sostuvo que el incremento señalado por el presidente Gustavo Petro y el ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, muy por encima del IPC y sin análisis de productividad, “carece de sustento” y envía un mensaje de improvisación institucional.
La organización afirmó que el anuncio, al superar con amplitud la inflación y al plantearse en cifras de doble dígito, “dificulta que la inflación ceda” y expone al país a deterioros en empleo, informalidad y estabilidad económica.
El gremio también señaló que el Ejecutivo, con ese anuncio, pasó por encima del ministro de Trabajo y de los procedimientos previstos para la Mesa de Concertación, lo que en su criterio afecta la confianza en el sistema laboral colombiano.
Según Fenalco, la determinación oficial desconoce compromisos internacionales sobre diálogo social, incluidos los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo.
Cabal sostuvo que los trabajadores y las pequeñas empresas serán los principales afectados por un incremento fijado sin rigor técnico.
“La fijación del salario mínimo exige análisis responsable y deliberación transparente. No puede quedar sometida a anuncios políticos que reducen la concertación a un trámite simbólico”.
La carta reitera que Fenalco mantiene su voluntad de diálogo, pero advierte que no puede participar en un escenario donde la decisión ya fue tomada de manera unilateral por el propio Gobierno.
La organización afirmó que asistir en esas condiciones sería “avalar una práctica que contraría la esencia misma de la concertación salarial”.
Por ahora, la Comisión de Concertación deberá definir cómo continuará el proceso con una de las principales agremiaciones del sector productivo fuera de la mesa y bajo un señalamiento directo de ruptura del debido procedimiento institucional.
