El esposo de la lideresa terminó gravemente lesionado con dos puñaladas, una de ellas en el lado derecho del pecho.
“Nos persiguió, nos alcanzó y ahí mismo lo apuñaló”. El ataque ocurrió en segundos. El taxista aceleró y casi atropella a la pareja en un paso peatonal. Aparentemente, el conductor se pasó un semáforo en rojo. Tras varias cuadras, se bajó del taxi y atentó contra el esposo de la lideresa Esneda Arcila.
Al agresor lo capturaron unos uniformados en la Avenida Ferrocarril. Los hechos ocurrieron este sábado en Medellín. Algunos ciudadanos ayudaron a detener al transportador, porque intentó huir del lugar.
La lideresa relató que todo ocurrió hacia la 01:30 de la tarde del sábado, cuando ella y su pareja, Milton García, de 45 años, cruzaban la vía junto a otros peatones. “El hombre aceleró y casi me atropella”, aseguró Arcila.
Contó, que su esposo reaccionó golpeando con la mano el espejo retrovisor del taxi. “Fue inconsciente, sólo por quitarle el gusto de pasarme por encima”, explicó.
El taxista los persiguió y atacó con una navaja
Arcila relató que el conductor, identificado como Carlos Mario Cárdenas Morales, los siguió hasta la siguiente avenida. “Nos alcanzó gritando que le pagáramos el espejo”.
Al increparlo por su imprudencia al volante, el taxista sacó una navaja y le propinó dos puñaladas a García: una en el antebrazo y otra en el lado derecho del pecho, que por centímetros no comprometió órganos vitales.
La lideresa dijo que se formó una aglomeración instantánea. “La gente quería pegarle al taxista”, recordó. Autoridades de tránsito y policías llegaron de inmediato, incautaron una navaja y capturaron al agresor, que quedó a disposición de la Fiscalía por el delito de lesiones personales.
La denuncia ya está en manos de la Fiscalía
Arcila confirmó que el caso quedó documentado ante la Fiscalía y Medicina Legal en Medellín, y que el proceso fue remitido a Pereira, donde deberán continuar con las diligencias. “Nos toca ir a Medicina Legal en 15 días y volver a la Fiscalía”, señaló.
A la familia le informaron que, por la gravedad del ataque, el agresor podría enfrentar una pena de 7 a 8 años de prisión, aunque no descartaron que el proceso incluya una etapa de conciliación, como ordena la ley.
Para Arcila, lo ocurrido sólo es una muestra de un patrón de violencia e intolerancia en el país. Algunos taxistas, “según cuentan, están enseñados a hacer eso”, dijo.
