Ganaban hasta $25 millones semanales por el cobro de dinero a conductores informales en Pereira.
A los conductores que se negaban a pagar los amenazaban con matarlos o incendiar sus vehículos. Esa era la advertencia que repetía sin titubeos Jhon Everson Jaramillo, alias Mechas, un cobrador del miedo que se encargaba de intimidar a quienes no entregaban la cuota diaria.
Su captura, junto con la de otros ocho integrantes del Grupo Delincuencial Organizado Cordillera, permitió desmantelar una red criminal que tenía bajo su control buena parte del transporte informal en Pereira.
Un informe al que tuvo acceso Noticias 360 Digital, dice que sicarios del mismo grupo delincuencial ya tenían una orden para ejecutar a alias Mechas, supuestamente por un dinero que no entregó. El operativo que permitió su captura, también evitó que lo asesinaran.
Al momento del arresto, lo sorprendieron con varias dosis de 2CB (tusi), situación que confirmó su papel como cobrador y distribuidor dentro de la estructura.
El brazo armado en Cuba
Alias Mechas operaba en el sector de La Isla, en la comuna Cuba, donde coordinaba los cobros de tipo extorsivo y ejercía el control territorial. A quienes no pagaban, los golpeaban, los amenazaban con armas o les dañaban los vehículos.
Tenía un historial de antecedentes por violencia intrafamiliar, daño en bien ajeno, porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y obstrucción a vías públicas.
La estructura contaba con apoyo directo de alias Panda o Juan David Usma Marín, cabecilla del GDCO en la zona del Victoria y quien organizaba las reuniones y ordenaba las cuotas.
Desde el Parque Ciudad Victoria, en pleno centro de Pereira, este hombre manejaba la logística del cobro y designaba a Mechas como su cobrador principal, respaldado por otros miembros de la organización.
Las mujeres del cobro
Dos hermanas jugaban un papel clave: Lina Pineda Díaz, alias Pedro Machete, con antecedentes por homicidio, y Angélica Pineda Díaz, alias Gely, pareja sentimental de Totoy. Ambas se encargaban de recibir el dinero y de coordinar con los hombres armados para presionar a los conductores renuentes.
Alias Gely imponía además un cobro adicional de $6.000 diarios por permitir la salida de los vehículos con pasajeros. Cuando algún cobrador no estaba, ella asumía la recolección del dinero y reportaba directamente a alias Panda.
Su hermana, alias Pedro Machete, participaba en las intimidaciones más violentas, mientras Leidy Katherin Nontien, alias Kathe, pareja de Pipe, facilitaba el recaudo a través de su cuenta bancaria, canalizando las transferencias producto de la extorsión.
El negocio de las “rifas”
El sistema de cobros estaba tan estructurado que lo llamaban “rifas” o “vacunas”. Los conductores debían pagar entre $6.000 y $15.000 diarios, pero todo dependía de la ruta que cubrieran. Quienes no asistían a las reuniones convocadas por el grupo los sancionaban con una multa de 15.000 pesos.
Los hermanos Felipe y Carlos Andrés Aranzales Posada, conocidos como alias Pipe y alias Mono, eran los encargados de manejar los cobros en la ruta Pereira – Armenia, especialmente en el tramo hacia Guacarí.
Alias Pipe, con antecedentes por lesiones y por actos sexuales con menor de 14 años, coordinaba reuniones donde fijaba las cuotas y presionaba a los conductores con amenazas directas.
En el barrio Samaria, alias Zarco o Cristian David Palacio se encargaba de las exigencias económicas bajo la misma modalidad. Quien no pagaba, recibía amenazas de muerte o advertencias de que su carro sería quemado.
Golpe a la estructura y judicialización
A los nueve capturados los enviaron a la cárcel por los delitos de concierto para delinquir agravado, extorsión y tráfico de estupefacientes. Fue una contundente acción operacional contra el crimen organizado, la Policía Nacional en Pereira, GAULA Policía, GAULA Militar y la Seccional de Inteligencia Policial.
La investigación continúa, pues las autoridades sospechan que otros tres miembros de la organización aún están prófugos y que parte del dinero de las “vacunas” se destinaba al microtráfico en sectores del centro y occidente de Pereira.
