El padre del joven dice que ya sabe quién desapareció a su hijo y además asegura que se lo asesinaron.
José Duque Galvis insiste en que hay indicios concretos, como conversaciones y una citación por redes sociales, que apuntan a una persona conocida con el alias de Can, como el responsable de la desaparición de su hijo.
Por ahora, las diligencias judiciales, entre las que, al menos una vez incluyeron búsquedas con caninos entrenados por parte de la Fiscalía en la zona de Guaduales, no han arrojado resultados ni una ruta clara hacia el esclarecimiento del hecho.
Sebastián Duque Hurtado, según relata su padre, estuvo en su vivienda en Dosquebradas el 31 de diciembre de 2024 y salió alrededor del mediodía en compañía de un amigo. Desde ese día la familia perdió contacto con él.
Realmente, es a partir del 6 de enero de 2025 cuando familiares y amigos lo dieron por desaparecido. Sebastián tenía 23 años y habría cumplido los 24 el pasado 10 de septiembre de este mismo año.
¿Qué pasó antes?
El 27 de diciembre de 2024, supuestamente, se produjo una riña entre Sebastián y otro joven del entorno; el conflicto, según el padre, fue tan violento que tuvieron que separarlos. Luego, el mismo joven citó a Sebastián por medio de Facebook para encontrarse en la zona de Guaduales.
A los quince minutos de aceptar la cita, Sebastián desapareció sin que sus amigos lo volvieran a ver. El padre señala directamente a alias ‘Can’, como la persona que habría citado a Sebastián y, en su versión, “lo habría sacado para que lo asesinaran”.
Duque asegura que conocidos y versiones en redes, señalan el asesino habría reconocido su participación en los hechos. Además, presuntamente existen chats y publicaciones en Facebook que permiten reconstruir la citación y la última ubicación de su hijo.
Para la familia, la desaparición ha sido una ruptura total: José describe “meses terribles” desde enero de 2025, la sensación de impotencia frente a presuntas amenazas y la exigencia pública de verdad y justicia.
Sebastián era hijo único. Por eso, su padre desea recuperar el cuerpo para darle sepultura. La familia exige a la Fiscalía que acelere las indagaciones, que decrete medidas de protección para testigos y que permita al denunciante aportar información directamente ante un fiscal.
