Violencia y extorsiones dominan la cárcel La 40: investigación

In Judicial
octubre 23, 2025

Aseguran la existencia de grupos que deciden quién habita cada espacio y controlan el movimiento dentro del penal.

Una red de control interno, castigos encubiertos y cobros, presuntamente domina adentro de la cárcel La 40 de Pereira. Una especie de poder paralelo, bajo un sistema jerárquico que impone la misma estructura del crimen organizado fuera del penal.

El equipo de Noticias 360conversó con varios informantes. Todos advirtieron que estas redes no sólo regulan el ingreso y la permanencia de los reclusos en determinados espacios, sino que también establecen mecanismos de intimidación y cobro para someter a la población carcelaria.

La situación derivó en episodios de violencia y amenazas constantes. Algunos grupos estarían imponiendo cobros a cambio de seguridad, acceso a zonas específicas o beneficios internos.

Lo más difícil de digerir en esta historia es que, quienes no logran cumplir con esos pagos son objeto de represalias, que van desde la exclusión y los castigos físicos hasta la pérdida de ciertos derechos básicos dentro del penal.

Cordillera manda en la cárcel

Los informantes explicaron que dentro del establecimiento se consolidó una estructura con mandos definidos, en la que algunos nombres tienen más autoridad por su historial delictivo o sus vínculos con organizaciones externas.

Entre ellos se mencionan a Jonathan Ortiz, también conocido con el alias de ‘Pupa’ y a Luis Ernesto Colorado, alias ‘Gamo’, quienes responderían a órdenes de ‘Pecoso’, un antiguo cabecilla de Cordillera.

Acá el que no paga con dinero, paga con sangre”, dijo una fuente, cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad. A su juicio, los reclusos deben dar dinero por dormir en las planchas, acceder a espacios comunes o simplemente permanecer tranquilos.

Quienes no alcanzan a cubrir las cuotas tienen castigo. Los golpean con palos, los despiertan a las tres de la mañana para bañarse con agua fría o castigarlos frente a los demás internos. Según, una de las fuentes, nada de eso pasa sin la complicidad de tres funcionarios, a los que llamaremos “Sala, Jara y Os”.

La visita es un terror

Las jornadas de castigo, se intensifican los domingos, cuando algunos reclusos que consumen drogas no logran pagar sus deudas. “Ese día los cogen a golpes, los arrastran y los obligan a callar”, narró uno de los denunciantes.

Desde el penal, se habrían impartido directrices para coordinar cobros, mantener comunicación con emisarios en libertad y ejercer control sobre algunas rentas ilícitas en la región. Todo forma parte de un entramado criminal que continúa operando desde adentro.

En varios casos, los agresores obligan a las víctimas a no reportar las lesiones o a justificar los hechos como riñas menores, evitando así cualquier investigación disciplinaria o penal.  “Hay quienes prefieren guardar silencio por miedo a las represalias”, indicó un informante.

Hace unos meses, Noticias 360 habló con el actúa director de la cárcel La 40, el capitán Mauricio Andrés Erazo. Dijo que no ha recibido denuncias de este tipo en el centro de reclusión.

Familiares de los internos señalaron que esperan el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación y la Defensoría del Pueblo para revisar las condiciones de seguridad y convivencia dentro del penal.