El club ha impactado a más de 1.200 jóvenes de barrios de Pereira y logró que seis de ellos llegaran al fútbol profesional.
Lo que empezó como un sueño de barrio se ha convertido en un proyecto deportivo y social que ha cambiado el rumbo de cientos de familias. Embajadores Fútbol Club, fundado el 13 de junio de 2015, cumple una década de existencia con resultados que trascienden las canchas: más de 1.200 deportistas formados, presencia en varios municipios del país y una sólida proyección hacia el alto rendimiento.
Desde sus inicios, el club nació con un enfoque claro: dar oportunidades a niños y jóvenes de sectores vulnerables, entendidos como aquellos pertenecientes a los estratos 1 y 2.
Hoy, sus sedes y grupos deportivos se extienden por barrios populares de Pereira como Rocío Bajo, Medio y Alto, La Dulcera, Samaria 1 y 2, Poblado 1 y 2, Cachipay, El Dorado y Normandía, donde entrenadores locales se convierten en guías y referentes de superación.
Impacto en poblaciones vulnerables
El proyecto ha crecido al punto de establecerse también en Villasantana y El Plumón, donde incluso se emplea a jóvenes de la comunidad como entrenadores, fortaleciendo el tejido social y generando oportunidades laborales dentro del mismo entorno.
“Nosotros le damos un salario de profesor de fútbol a un chico de la comunidad para que trabaje con los niños”, explicó Andrés Hernández Mejía, fundador de la escuela.
En estos diez años, los resultados deportivos no se quedan atrás. El club ha sido tres veces campeón en Rímac Alda, campeón nacional en Santa Marta 2023, y ha conseguido seis llegadas al fútbol profesional, incluyendo la de una jugadora de Samaria que hoy integra la Selección Colombia Sub-20.
El alcance regional también se ha expandido: Embajadores tiene presencia en Cartago, Belén de Umbría, Mistrató, Apía, Santa Cecilia, Pueblo Rico y hasta en San Joaquín (Cundinamarca), donde se impulsa la formación integral de sus futbolistas.
En los últimos años, el club ha iniciado un giro estratégico hacia el alto rendimiento, sin dejar de lado su misión social. Esa nueva etapa ha permitido captar jugadores en los municipios del occidente y centro del país para participar en torneos de élite y procesos de intercambio internacional.
Intercambio con la Fundación Juan Guillermo Cuadrado
Precisamente, el más reciente paso en esa dirección es el intercambio con la Fundación Juan Guillermo Cuadrado, una alianza que busca conectar el trabajo social de ambos proyectos con el desarrollo de talentos para el fútbol profesional.
El acuerdo tiene dos propósitos principales: el fortalecimiento institucional y la realización de procesos de scouting entre ambas entidades, lo que permitirá que jugadores de Embajadores sean observados por el equipo del futbolista antioqueño y viceversa.
El intercambio con la Fundación Juan Guillermo Cuadrado se realizará el 8 de octubre de este año en el complejo deportivo Sol del Olimpo, de la ciudad de Pereira.
La fundación de Cuadrado trabaja con población en situación carcelaria y con jóvenes en riesgo, mientras Embajadores enfoca su labor en comunidades vulnerables urbanas y rurales.
“Ambos buscamos transformar vidas a través del deporte, pero también construir caminos hacia el alto rendimiento”, agrego Hernández.
A una década de su fundación, Embajadores Fútbol Club consolida su nombre no solo como un semillero de talentos, sino como una escuela de vida y esperanza en los barrios más olvidados de Pereira.
