Dos de los más buscados de Risaralda, vinculados al Clan del Golfo, enfrentan procesos judiciales.
Tras varios meses de investigaciones, seguimientos encubiertos y operativos en terreno, la justicia logró enviar a prisión a dos de los más buscados del Eje Cafetero: Leonardo José Correa Pérez, alias Ever, y Carlos Andrés Múnera Ángel, alias El Mono.
Ambos estaban en el cartel de los más buscados de Risaralda. Según, tenían roles estratégicos dentro de la organización.
Con apenas 26 años, alias Ever había pasado de ser un miembro de bajo rango a convertirse en uno de los cabecillas más peligrosos del departamento. Natural de Moñitos, Córdoba, dirigía la subestructura Edwin Román Velásquez Valle.
Los informes judiciales lo vinculan con una cadena de asesinatos, entre ellos el de alias Microbio, el doble homicidio de “La Viga” y su esposa, y los crímenes de hombres conocidos como Pacho, Marcos y El Cabezón. También habría tenido injerencia en el asesinato de una pareja en Alto de Pueblo Rico.
Por su parte, alias El Mono, capturado en un operativo de la Policía Nacional el pasado 7 de septiembre en el Meta, cumplía una labor distinta, pero igualmente decisiva para la organización: la producción de drogas sintéticas, en especial tusi, y la recolección de dineros provenientes de su venta en Belén de Umbría y Pereira.
Tanto alias Ever como alias El Mono fueron presentados ante jueces de control de garantías. La Fiscalía General de la Nación imputó a Ever delitos relacionados con homicidio agravado, concierto para delinquir y porte ilegal de armas.
A El Mono lo vincularon con los delitos de concierto para delinquir y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
