La víctima recibió disparos en el cráneo. Autoridades investigan quiénes estarían detrás del crimen y cuáles serían los móviles.
La noche de este sábado se registró un nuevo homicidio en Pereira. Los hechos ocurrieron sobre las 9:05 p.m, en una zona boscosa del Mirador de Llano Grande, en el Parque Industrial. Ya son 167 asesinatos en lo que va de este 2025.
Residentes del sector llamaron a la línea 123 para reportar que se habían escuchado varias detonaciones en una zona boscosa. Cuando las patrullas arribaron al sitio, hallaron el cuerpo sin vida de Brayan Andrés García Bedoya, un hombre de apenas 21 años.
El cuerpo presentaba heridas por arma de fuego en el cráneo. Lo dejaron en plena vía pública, pero lo que no es extraño es la manera en la que actúan los sicarios. “Venga cuadremos. Se llevan a su objetivo a una zona boscosa y los ejecutan”, dijo un informante.
Además, los disparos confirma que el agresor tenía un objetivo claro: asesinarlo. En redes sociales se difundieron imágenes del cadáver en el suelo.
Un ataque certero
De acuerdo con la inspección técnica realizada por la SIJIN, no hubo señales de riña ni de resistencia. El disparo, preciso y mortal, muestra que el asesino no buscaba asustarlo, sino cumplir con un encargo.
García Bedoya no tenía antecedentes judiciales. Sin embargo, el mismo informante le dijo a 360 Noticias que el joven, al parecer, estaba vinculado a la venta de tusi de contrabando en la zona.
Es decir, que compraba el alucinógeno en otro lugar para revenderlo en su barrio. Esa versión, que aún no ha sido confirmada por las autoridades, apunta a un posible conflicto por el control de microterritorios del narcotráfico.
Preguntas sin respuesta
Hasta el momento, no se conoce por qué el joven se encontraba sólo en ese lugar y a esa hora. Vecinos afirman que escucharon las detonaciones y, solo después, se atrevieron a llamar a la Policía.
La Policía Metropolitana avanza en la recolección de testimonios y evidencias. Lo cierto es que la ciudad, tras varios días de tranquilidad, vuelve a quedar marcada por la violencia que se esconde entre las sombras del microtráfico.
