Víctimas del Eje Cafetero recibieron indemnizaciones tras años de espera

In Eje Cafetero
agosto 24, 2025

Más de 1.100 sobrevivientes del conflicto, al fin, vieron llegar sus reparaciones por un monto total de $12.420 millones.

El silencio del campo aún guarda cicatrices. Rostros marcados por la violencia volvieron a ser visibles. Más de mil víctimas recibieron cartas de indemnización. Para muchos, el dinero no alcanza a borrar las pérdidas. Pero, representa un acto de justicia.

Un gesto tardío, esperado por décadas, que intenta cerrar la herida más profunda del país. La Unidad para las Víctimas entregó en el Eje Cafetero más de 1.100 cartas con una inversión superior a $12.420 millones.

El proceso priorizó a adultos mayores, mujeres y personas en condición de discapacidad, sectores históricamente golpeados por el conflicto armado.

Cada entrega se convirtió en un reconocimiento de la deuda del Estado, pero también en una apuesta por reconstruir proyectos de vida quebrados por la violencia.

Uno de los casos que simboliza la magnitud del proceso es el de Laura, una mujer de 102 años residente en Samaná, Caldas. Desplazada en 1970, pero también perdió a un hermano en 1986.

Pasaron más de 55 años para que llegara su reparación. “Creímos que este momento ya no iba a llegar para mi mamá. Ahora, con dificultad camina y se cansa con facilidad, pero este recurso nos permitirá darle cuidados y dignidad en sus últimos años”, relató un hijo.

Estas indemnizaciones hacen parte del plan nacional de reparaciones masivas que lidera el director general de la Unidad, Adith Romero Polanco, quien ha insistido en que la reparación integral no se limita a la compensación económica.

“Se trata de garantizar verdad, justicia y no repetición. De cerrar la brecha histórica con las víctimas”, afirmó Romero Polanco.

En el Eje Cafetero, la estrategia tiene un sello particular: la descentralización. Alexandra Ramírez Leal, directora territorial, explicó que las entregas no se concentran en las capitales.

“Nuestra prioridad son los adultos mayores y las poblaciones rurales. No queremos que los sobrevivientes deban desplazarse largas distancias para recibir lo que por derecho les corresponde”, aseguró.

La jornada incluyó también asesorías financieras para orientar la inversión de los recursos, así como información a los beneficiarios hombres sobre la exención del pago de la libreta militar.

El enfoque, según la Unidad, es integral: no sólo entregar un monto, sino acompañar a cada persona en la reconstrucción de su vida.

Detrás de cada carta hay historias de pérdida y resistencia. Familias que vieron desaparecer a sus seres queridos. Comunidades enteras arrasadas por la guerra. Mujeres que cargaron solas con el peso del desplazamiento y hombres que regresaron a sus territorios.

La Unidad para las Víctimas insiste en que el camino hacia la paz territorial pasa por reconocer a quienes más han sufrido.

En palabras de Ramírez Leal, “cada indemnización entregada no es solo un cheque. Es un símbolo de memoria, un acto de dignificación y un compromiso con la no repetición”.