La grabaron en medio de un proceso sancionatorio del Instituto de Movilidad y la publicaron en redes.
Exponer a una funcionaria puede poner su vida en peligro. La advertencia la hizo el personero de Pereira, Leonardo Fabio Reales Chacón, tras conocer la denuncia de una presunta agresión verbal y hostigamiento contra una servidora pública adscrita a la Delegada para la Movilidad.
La funcionaria sufrió señalamientos en redes sociales por parte de un integrante de la veeduría ciudadana, luego de ejercer su rol como garante en un proceso administrativo sancionatorio en el Instituto de Movilidad.
Para el personero, lo ocurrido no es un hecho menor, dijo que el actuar “contra la integridad de la funcionaria, pero sobre todo de la mujer que representa, no puede ser bien visto”.
Asimismo, explicó que la exposición pública de su identidad puede traer consecuencias graves en un país donde la seguridad de los servidores públicos no está garantizada.
¿Cuál es la responsabilidad de la Personería?
Reales Chacón explicó que la delegada cumplía funciones estrictamente regladas por la ley y que el Ministerio Público no actúa como “juez ni parte en estos casos, sino como garante del debido proceso tanto para los ciudadanos como para la administración”.
“Cuestionar de la forma como se cuestionó el actuar de una servidora pública del municipio y someterla al escarnio público, no solamente desdice de la ética de la veeduría, sino del entendimiento de cuál es el rol de cada persona en un proceso”, subrayó.
El funcionario también advirtió que este tipo de señalamientos pueden alentar agresiones físicas. “¿Quién quita que en cualquier momento alguien la pueda asaltar en su tránsito y someterla a una agresión más allá de lo verbal?”, se preguntó.
La funcionaria afectada ya elevó una reclamación formal ante el despacho del personero, quien anunció que se activarán los trámites necesarios para garantizar su protección.
Además, instó a las veedurías ciudadanas a ejercer su labor con responsabilidad, sin poner en riesgo la integridad de quienes cumplen funciones públicas, especialmente cuando se trata de mujeres que hoy enfrentan mayores niveles de exposición y vulnerabilidad.
“Tenemos a una funcionaria que ahora teme cumplir su función. Su condición de mujer y el señalamiento público la colocan en una situación de riesgo real”, completó el personero.
