Unidad de Restitución acompañó homenaje por 25 años de tragedia en Arboleda

In Eje Cafetero
agosto 03, 2025

El corregimiento de Pensilvania, Caldas, recordó la toma armada que transformó su historia y fracturó su tejido social.

El dolor sigue vivo, pero también la esperanza. Veinticinco años después de la toma guerrillera que sembró el terror en el corregimiento de Arboleda, en Pensilvania, Caldas, sus habitantes volvieron a reunirse, no para revivir el horror, sino para dignificar la memoria de quienes fueron víctimas de una de las incursiones armadas más cruentas de finales del siglo XX en el Eje Cafetero.

El acto conmemorativo, organizado por autoridades locales, líderes comunitarios y organizaciones sociales, reunió a instituciones del Estado, entre ellas la Unidad de Restitución de Tierras (URT), que hizo presencia activa con el objetivo de reafirmar su compromiso con las comunidades rurales golpeadas por el conflicto.

La toma de Arboleda, ocurrida en 1999, dejó un saldo de múltiples violaciones a los derechos humanos y un éxodo forzado que aún marca la cotidianidad de muchos hogares.

Durante la jornada, la URT – Dirección Territorial Valle – Eje Cafetero – socializó su oferta institucional, ofreciendo orientación directa sobre el proceso de restitución de tierras, recepción de solicitudes y canales de acceso a los derechos contemplados en la Ley 1448 de 2011.

El espacio no solo fue de carácter simbólico, sino también práctico, al acercar al Estado a una comunidad históricamente olvidada.

Hay que reconstruir confianza

El enfoque territorial que impulsa la entidad en Caldas, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca busca cerrar las brechas de acceso a la justicia, reconstruir la confianza y contribuir a la reparación integral de las víctimas.

Así lo manifestó el equipo técnico, que durante toda la jornada atendió inquietudes, fortaleció vínculos comunitarios y escuchó historias marcadas por el despojo, pero también por la resistencia.

“Este tipo de espacios permiten sanar, reconstruir y exigir. No olvidamos lo que pasó, pero queremos que el Estado cumpla su parte”, expresó una de las lideresas comunitarias que participó del evento, realizado en la plaza principal del corregimiento.

La conmemoración fue también una apuesta por la pedagogía de la memoria, la verdad y las garantías de no repetición.

Con presencia institucional, actos simbólicos, intervenciones culturales y testimonios de sobrevivientes, Arboleda recordó su tragedia, pero también reafirmó su esperanza.