Los hechos ocurrieron en medio de un ataque sicarial contra un joven de 19 años.
La niña de apenas un añito, nada tenía que ver con el atentado. Un familiar la cargaba en sus brazos cuando el joven asesinado corrió, mientras intentaba huir, cerca de donde celebraban una primera comunión. Lamentablemente, dos balas perdidas la alcanzaron.
El ataque sicarial ocurrió la noche de este domingo en el barrio La Milagrosa, municipio de La Virginia. El blanco del ataque era Rubén Darío Osorio Álvarez, un joven de 19 años al que le quitaron la vida de varios disparos.
Las balas, sin rumbo ni control, terminaron por impactar a la niña en la cabeza. Fue una escena de terror, que dejó a un joven muerto de manera instantánea y a una bebé gravemente herida, que ahora lucha por su vida en un centro de salud.
Camilo Bayer, secretario de Gobierno de La Virginia, confirmó que la niña ya superó la intervención quirúrgica en el hospital San Jorge de Pereira.
“Tiene dos impactos de bala en la cabeza. Los médicos realizaron la cirugía y en este momento la menor está en coma inducido, por lo menos hasta el jueves”, explicó el funcionario.
En el ataque murió Osorio Álvarez. Aún se desconocen las causas del ataque, lo que sí es cierto es que este es apenas el primer homicidio de este año en el municipio de La Virginia.
“Lamentamos profundamente este hecho violento. La Policía y los investigadores ya trabajan en la recolección de pruebas para esclarecer lo ocurrido”, agregó Bayer.
La comunidad está conmocionada. La indignación es latente. No sólo por la muerte del joven, sino por el daño a una menor que no tenía ninguna relación con el hecho. Su único ‘error’, que un familiar la cargara en medio de una celebración.
