Gobernación de Risaralda activa rutas para proteger a los estudiantes

In Eje Cafetero
junio 23, 2025

La estrategia busca garantizar el bienestar emocional y la sana convivencia en las instituciones educativas del departamento.

La Gobernación de Risaralda, a través de la Secretaría de Educación, promueve la implementación de la Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar. Es una herramienta legal y pedagógica que permite identificar, intervenir y mitigar situaciones de conflicto dentro de los entornos educativos.

“La etapa escolar debe ser un escenario para el crecimiento personal. La exploración de habilidades y el descubrimiento de pasiones, no un espacio de intimidación o agresión”, señaló el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa.

El mandatario explicó que la política frente a cualquier forma de violencia en las aulas está basada en la Ley 1620 de 2013. Además, clasifica los casos según su gravedad para promover soluciones pedagógicas, restaurativas y, cuando es necesario, judiciales.

Clasificación de las situaciones: tres niveles de atención

La Ruta establece tres tipos de situaciones que afectan la convivencia escolar. El Tipo I involucra hechos como insultos, burlas, gritos, empujones o comentarios humillantes. Si bien no generan daño físico, deterioran el ambiente escolar y afectan el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes.

“Estas formas de agresión, muchas veces normalizadas, deben abordarse de forma inmediata con estrategias de mediación pedagógica y resolución pacífica de conflictos”, explicó Luz Adriana Mellán, líder de Ejes Transversales y Convivencia Escolar.

Por su parte, la profesional Mónica Martínez resaltó que el proceso contempla la reparación del daño, el restablecimiento de derechos y el seguimiento a compromisos de no repetición.

El Tipo II contempla situaciones como el acoso escolar o ciberacoso, que sin constituir delitos, sí causan daños psicológicos o físicos debido a su carácter repetitivo.

El Tipo III incluye aquellas conductas que ya configuran delitos o faltas graves, como agresiones físicas severas o amenazas, y que requieren intervención de las autoridades judiciales, como la Policía de Infancia y Adolescencia.

Comunidad alerta

Una de las fortalezas del modelo es su carácter participativo y preventivo: cualquier miembro de la comunidad educativa: estudiantes, padres de familia, docentes, directivos o acudientes puede activar la ruta ante una situación de violencia. Posteriormente, el Comité Escolar de Convivencia se encarga de orientar la respuesta adecuada según el tipo de caso.

“Necesitamos instituciones en las que se respire respeto, empatía y justicia. Por eso, esta ruta debe ser una herramienta viva en cada colegio del departamento”, dijo el gobernador Patiño Ochoa.