Las autoridades revelaron nuevos elementos clave en el caso del homicidio de Santiago Kamphorst Espejo, un ciudadano alemán de 24 años que fue asesinado en la mañana del pasado sábado en la finca El Paraíso, vereda La Siria, en zona rural de Pereira.
Según el informe judicial conocido por 360 Noticias, el principal sospechoso del crimen es Juan Camilo Benítez Tafur, de 21 años, quien se habría entregado de manera voluntaria a la Policía Nacional horas después de cometer el ataque.
El joven habría reconocido haber agredido a Kamphorst Espejo con un arma cortopunzante tras una supuesta discusión de tipo personal.
El relato de los hechos
La alerta inicial la dio el abuelo del ciudadano alemán, a las 6:03 a.m., mediante una llamada a la Subestación de Policía de Morelia. En ella informó que su nieto había sido atacado con arma blanca en la sala de su residencia, ubicada en la finca El Paraíso.
Una patrulla se desplazó de inmediato al lugar y encontró el cuerpo de Kamphorst tendido boca arriba, cubierto con una sábana, con múltiples heridas. Unas horas después, el CTI de la Fiscalía se presentó en el lugar para realizar la inspección técnica al cadáver.
Las autoridades también lograron conversar con la madrastra de Benítez Tafur, quien informó sobre la posible ubicación del agresor. De inmediato, los agentes se dirigieron al barrio La Villa, donde encontraron al joven vestido con una camiseta negra, jeans claros y tenis blancos, todas las prendas con visibles manchas de sangre.
El joven no opuso resistencia y confesó haber atacado a Kamphorst Espejo. Según su versión, ambos mantenían una amistad cercana y, durante un encuentro, el ciudadano alemán habría intentado sobrepasarse, lo que generó una riña que terminó en tragedia.
Avanza la investigación
Aún se desconoce si ya fue emitida la orden de captura formal en contra de Benítez Tafur por el delito de homicidio agravado, debido a que en una primera instancia quedó en libertad debido a que su arresto no se produjo en flagrancia.
Por ahora, el caso se encuentra en manos de un grupo especializado de homicidios del CTI, que analiza la evidencia forense, los testimonios de familiares y testigos, así como las comunicaciones entre víctima y agresor.
Kamphorst Espejo era integrante de la comunidad LGBTI, cuyos colectivos ya se pronunciaron para exigir un proceso transparente y con enfoque diferencial, dadas las características del caso.
