Las actividades del Instituto de Movilidad de Pereira para controlar el transporte informal en la ciudad se han visto enfrentados a una resistencia por parte de veedores ciudadanos y conductores que prestan servicio mediante plataformas digitales.
Así lo denunció un funcionario de tránsito que ha estado al frente de procedimientos recientes, los cuales terminaron en bloqueos viales y desórdenes en el espacio público.
El primer incidente se registró el pasado lunes en el sector del Victoria, centro de Pereira, donde agentes del grupo de Legalidad adelantaban un procedimiento de control en la calle 18 con carrera 12.

El objetivo era inmovilizar vehículos que, según información del Instituto, estaban operando de forma ilegal recogiendo pasajeros hacia diferentes barrios.
“Todos los días estos vehículos se parquean entre las calles 17 y 18, frente a la bomba Terpel, para recoger pasajeros. Son particulares que prestan un servicio colectivo, lo cual está prohibido por ley”, señaló uno de los agentes en comunicación con 360 Noticias.
Durante el procedimiento, uno de los vehículos fue asegurado por la grúa para su traslado a los patios. Sin embargo, la diligencia se vio presuntamente interrumpida por la aparición de la veeduría de movilidad, que según los agentes, incitó a otros conductores a bloquear el sector.
“Reunió a más de 100 personas ilegales para cerrar la vía. El centro del Victoria estuvo colapsado. Teníamos cuatro agentes en la zona, pero el procedimiento quedó afectado por la presión de este grupo”, relató un informante.

El procedimiento, aseguró la fuente, fue realizado conforme a lo estipulado por la Mesa de Legalidad, instancia en la que se programan los controles para evitar el crecimiento del transporte informal, el cual estaría afectando directamente al sistema formal de transporte público.
“Si no hacemos estos controles, incurrimos en prevaricato por omisión. Estamos obligados legalmente a actuar”, advirtió el funcionario.
Nueva obstrucción
Un día después, el martes en la noche, se presentó un segundo hecho similar en la terminal de transporte terrestre de Pereira. Allí, agentes de tránsito realizaban un control y detectaron dos vehículos que prestaban servicio de transporte sin autorización.
Al intentar inmovilizarlos, decenas de conductores informales bloquearon el paso, lo que generó una situación de orden público.

“La vía fue taponada nuevamente por los llamados piratas. Le informamos al alcalde y recibimos el apoyo de la Policía Metropolitana y a la SIPOL, además del subsecretario de Gobierno y el alcalde nocturno”, indicó.
Si bien en esta ocasión, la veeduría de movilidad no se encontraba presente, la situación volvió a desbordar la capacidad operativa de los agentes de tránsito, quienes señalan que sus labores están siendo permanentemente obstaculizadas.
“No podemos ejercer nuestras funciones como lo establece la Constitución y la ley”, agregó el informante
Además, se reportó la presencia de conductores de taxi en la zona, quienes acudieron al lugar para exigir acciones más contundentes frente al transporte ilegal. Este capítulo, según testigos aumentó la tensión entre los distintos actores del sector.
¿Transporte por plataformas es ilegal?
El debate sobre la legalidad del servicio que prestan algunos vehículos a través de plataformas digitales sigue generando controversia. Aunque el uso de plataformas no está prohibido en Colombia, lo que sí está regulado es el tipo de vehículos que pueden prestar el servicio público.
De acuerdo con el Código Nacional de Tránsito, los vehículos particulares no pueden transportar pasajeros mediante cobro, salvo que estén vinculados a una empresa habilitada y operen bajo el régimen de transporte especial.
En los casos registrados en Pereira, los conductores utilizan vehículos de servicio particular para operar rutas fijas, recoger pasajeros en paraderos improvisados y cobrar tarifas, lo que los ubica por fuera de la legalidad.
“Están usando licencias de tránsito para uso privado, pero funcionan como taxis colectivos”, explicó el funcionario de Movilidad.
