Un hecho insólito se presentó la pasada semana en la cárcel La 40 de Pereira. Un féretro, con el cuerpo de un hombre asesinado días antes visitó el penal. La razón: permitir que uno de sus amigos, privado de la libertad, pudiera darle el último adiós.
El ingreso lo solicitó un abogado, en calidad de apoderado del interno Cristhian Hassan Salazar Giraldo. La carta con la solicitud, que obtuvo 360 Noticias, que sólo ingresaban dos personas: el conductor del carro fúnebre y la madre del fallecido.
El ingreso quedó registrado el miércoles 19 de marzo de 2025, con el compromiso de cumplir con protocolos de bioseguridad y el control estricto de objetos prohibidos. Desde la Fiscalía, una fuente aseguró que era una falta de respeto y que solicitarán una investigación.

