En los últimos meses, Colombia ha visto un incremento preocupante en las dificultades emocionales que afectan a niños, adolescentes y jóvenes. Las autoridades de salud han alertado sobre el aumento de casos relacionados con la ansiedad, la depresión y el estrés, lo que ha generado un llamado urgente a fortalecer el apoyo psicológico y las redes de acompañamiento.
Un problema que crece en silencio
Según datos del Instituto Nacional de Salud, durante el primer trimestre de 2025 se ha registrado un aumento del 18% en los casos de jóvenes que buscan atención médica por crisis emocionales en comparación con el año anterior. Entre las principales razones están la presión académica, la falta de oportunidades laborales, el acoso escolar y la exposición constante a las redes sociales, que pueden generar sentimientos de soledad y frustración.
“Cada vez más jóvenes sienten que no tienen con quién hablar sobre sus emociones. Es fundamental que las familias, los colegios y la sociedad en general ofrezcan espacios seguros donde puedan expresar lo que sienten sin miedo al juicio”, señala Camila Rojas, psicóloga especializada en salud mental juvenil.

Estrategias de prevención y apoyo
Frente a esta situación, el Ministerio de Salud y diversas organizaciones han intensificado campañas de prevención, promoviendo la importancia del diálogo, la escucha activa y el acceso a servicios de salud mental. Se han habilitado líneas telefónicas y plataformas digitales donde los jóvenes pueden recibir orientación y apoyo profesional de manera gratuita.
Asimismo, en varias ciudades se han implementado programas comunitarios para fomentar actividades recreativas, deportivas y artísticas que ayuden a fortalecer la autoestima y el bienestar emocional de los jóvenes.
El papel de la familia y la educación
Los expertos coinciden en que la prevención comienza en casa y en los entornos educativos. “Es clave que los padres y docentes estén atentos a los cambios de comportamiento en los jóvenes y que promuevan conversaciones abiertas sobre la importancia de la salud mental. No se trata solo de evitar crisis, sino de construir un entorno donde se sientan valorados y escuchados”, enfatiza Rojas.
La invitación desde los organismos de salud es clara: es momento de priorizar el bienestar emocional de las nuevas generaciones y garantizar que cada joven en Colombia cuente con el apoyo necesario para afrontar sus desafíos. Porque la salud mental importa y, juntos, podemos marcar la diferencia.
