La indignación por el asesinato del niño Diego Valencia Camayo cada día se hace más fuerte. El niño de nueve años desapareció en el corregimiento de Caimalito el pasado 16 de diciembre y lo hallaron sin vida tres días después en un maizal.
Ante la poca información y falta de resultados en el caso, la ciudadanía casi toma justicia por mano propia, pero contra una persona a la que presuntamente confundieron con el sospechoso de la muerte del infante.
Los hechos habrían ocurrido en la Ciudadela Cuba. Un hombre fue interceptado por un grupo de personas que lo confundieron con el sospechoso, cuya imagen circula en redes sociales y medios de comunicación.

Las autoridades ofrecen una recompensa de 30 millones de pesos por información que permita la captura del responsable, del que sólo se conocen pocos detalles: tiene tatuajes en la cara y sería habitante de calle.
CASO CONMOCIONA A RISARALDA
El sospechoso, según las primeras investigaciones, frecuenta los alrededores de la galería de La Virginia. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos policiales, no se han realizado capturas, y la familia del menor clama justicia para que el caso no quede en la impunidad.
Un dato clave, es que el celular de Diego continuó siendo utilizado después de su desaparición, aunque supuestamente con otra tarjeta SIM.
El hombre confundido en la Ciudadela Cuba fue retenido por los habitantes del sector, quienes intentaron lincharlo antes de que la Policía interviniera.
