“La fiscalía vino a la casa a informarnos que no puede aún asegurar si es el niño, ya que deben estudiar el cuerpo y hacer varios estudios una vez que tenga la información pertinente se estarán confirmando hay que esperar un periodo de 24 horas aproximadamente”. Estas fueron las palabras de Astrid Carolina Valencia Camayo, tras una conversación con 360 Noticias.
La familia Valencia Camayo está desesperada, tras la desaparición de Diego, el niño de 11 años al que dieron por última vez el pasado lunes 16 de diciembre en el corregimiento de Caimalito.
Algunos medios de la región informaron que el cuerpo del menor ya había sido encontrado, este jueves en una zona boscosa del corregimiento de Caimalito, pero la familia desmintió esta versión y pidió no abandonar la búsqueda.
360 Noticias dialogó con Astrid Valencia, hermana del niño, quien explicó que varios funcionarios del Cuerpo de Investigación (CTI) se presentaron en la vivienda familiar.
Según, los funcionarios pidieron paciencia, indicando que “deben pasar al menos 24 horas para que Medicina Legal confirme si el cuerpo hallado corresponde al niño o no”.
El niño fue visto por última vez a las 8:30 a. m. del 16 de diciembre, cuando salió a preguntar a qué hora comenzaban las novenas navideñas, a las que asistiría en compañía de su madre y su hermano menor, quien tiene una condición especial. Astrid, con la voz quebrada, relató: “Es un niño obediente, tranquilo, no se va sin avisar”.
La última vez que fue visto, Diego jugaba fútbol con un amigo en las cercanías de su hogar. Según un relato, un adulto vestido con pantalón oscuro y sudadera negra con capucha fue observado en la zona y podría estar relacionado con la desaparición. Sin embargo, los testigos no lograron identificarlo.
Mientras tanto, la Fiscalía ha intensificado la investigación y ha emitido afiches con la imagen de Diego, distribuidos en Caimalito y La Virginia. A pesar de estos esfuerzos, los avances son limitados, aumentando la desesperación de su familia.
Astrid concluyó con un llamado desgarrador: “Si alguien lo tiene, por favor, que lo regrese. Estamos desesperados. Diego debe estar en casa para Navidad”.
