Más de 150 familias de Quinchía enfrentan una situación crítica tras un devastador vendaval y una intensa granizada. El alcalde Jader Clavijo Bañol informó que las inclemencias climáticas, causaron severos daños en techos y cultivos, especialmente en las zonas rurales del municipio.
La tormenta, con granizada incluida, fue descrita por el alcalde como “rocas del cielo”. En este evento se vieron afectadas 136 casas de las veredas La Ceiba y El Cairo; donde además, cultivos de café y plátano sufrieron pérdidas significativas.



“Teníamos una cosecha muy buena de café, pero el granizo del pasado jueves causó graves daños”, lamentó Clavijo. La situación se agravó al siguiente día, cuando una nueva tempestad provocó vientos huracanados que dañaron entre 20 y 25 viviendas adicionales.
Equipos de gestión del riesgo, liderados por la Secretaría de Gobierno y apoyados por el Cuerpo de Bomberos, Defensa Civil y Cruz Roja, trabajan en la recopilación de datos sobre los afectados. Sin embargo, la capacidad del talento humano se ha visto desbordada ante la magnitud de la emergencia.

“Apenas hemos podido recoger el 30% de la información necesaria”, agregó el mandatario. Asimismo, destacó que la población en riesgo incluye un número significativo de adultos mayores y niños, aunque aún no se conoce la cifra exacta.
La comunidad de Quinchía, en su mayoría rural, enfrenta no sólo la pérdida de viviendas, sino también el daño a sus fuentes de sustento. El alcalde anunció que se ha declarado el estado de calamidad pública en el municipio para facilitar la gestión de recursos a nivel nacional y departamental.





“Gracias al apoyo del gobernador Juan Diego Patiño y de la doctora Diana Carolina, de Gestión del Riesgo Risaralda, estamos trabajando para asegurar la ayuda necesaria”, expresó.
