La propuesta de recuperación ya está lista, pero aún falta conocer los proyectos, recursos y municipios que serán priorizados.
El informe tiene 950.000 datos, 94 informes y más de 100 reuniones técnicas que permitieron diseñar la hoja de ruta para definir la recuperación de las zonas golpeadas por el terremoto del 10 de agosto. El documento todavía no es una orden de ejecución ni representa recursos asignados.
Primero deberá ser revisado y llevado el 14 de octubre ante el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo. Para Risaralda, donde la emergencia dejó viviendas, infraestructura y familias pendientes de soluciones, la incógnita ahora es qué quedará finalmente dentro de esa priorización y cuándo comenzará a materializarse.
La propuesta del Plan de Acción Específico para la Recuperación reúne información sobre daños, pérdidas, impactos, necesidades y riesgos asociados a la emergencia. Para construirla participaron entidades nacionales, autoridades territoriales, expertos y organismos como el PNUD y la CEPAL.
El documento también plantea cuatro grandes frentes: vivienda, infraestructura, reconstrucción del tejido social y reactivación económica y social. Una vez aprobado, las acciones priorizadas deben articularse con los gobiernos territoriales y podrán incorporarse al componente de reconstrucción, transformación y resiliencia del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030.
Dinero para empezar
Pero el Gobierno llegó a Pereira con otro anuncio que cambia la discusión: el Fondo Milagro ya cuenta con una fiduciaria constituida y comenzó la etapa para disponer recursos destinados a la emergencia. El primer paquete anunciado alcanza $1 billón, mientras el Ejecutivo proyecta contratar otros $2,7 billones durante noviembre.
El director del Dapre, Carlos Ríos, explicó que una primera bolsa cercana a $627.000 millones tendrá como prioridad demolición, retiro de escombros y evaluación de necesidades. Es decir, antes de hablar de una reconstrucción completa todavía deberán definirse las intervenciones concretas en cada territorio.
Desde Pereira, el presidente Abelardo De La Espriella reconoció las dificultades que ha enfrentado la administración nacional para poner en marcha la respuesta.
“Agradezco la paciencia, pero entiendan que la paquidermia del Estado, la situación que hemos recibido, es supremamente compleja. Y, sin embargo, aquí estamos resolviendo y ya quedó ayer listo el Fondo Milagro”, dijo.
De igual manera, el vicepresidente José Manuel Restrepo confirmó el paso administrativo que permite comenzar a utilizar el mecanismo financiero.
“Desde ayer quedó constituida la fiduciaria del Fondo Milagro, desde mañana (hoy martes) arranca a disponer de recursos para atender la tragedia”.
La apuesta regional
La visita presidencial también dejó sobre la mesa un portafolio preliminar de 21 grandes proyectos para Caldas, Risaralda y Quindío, con un valor aproximado de $38,7 billones y un potencial estimado superior a 151.000 empleos directos. Entre las iniciativas aparece el Tren del Café, con una estimación de $5,15 billones y participación de Risaralda y Caldas.
Sin embargo, el propio mandatario hizo una precisión para no convertir anuncios en obras ejecutadas.
“El hecho de que una iniciativa figure dentro de un portafolio no significa que esté aprobada, contratada y financiada”, explicó.
Cada proyecto deberá superar etapas de estructuración y definir su respectiva fuente de financiación.
El encuentro regional también abrió la construcción del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, proceso en el que el Gobierno pretende recoger las prioridades de autoridades, empresarios, academia y ciudadanía.
Planeación Nacional señaló que los $38,7 billones son inversiones indicativas para proyectos estratégicos de reconstrucción y reactivación económica del Eje Cafetero.
Para Risaralda, por ahora, existe una diferencia: hay una ruta nacional de recuperación, existen recursos iniciales anunciados y aparece un portafolio regional de grandes iniciativas, pero todavía no se conoce cuánto dinero del Fondo Milagro será destinado específicamente al departamento ni qué proyectos serán financiados primero.
El siguiente momento decisivo será el 14 de octubre, cuando la propuesta de recuperación llegue al Consejo Nacional de Gestión del Riesgo. Después comenzará la fase en la que los anuncios tendrán que convertirse en proyectos, contratos, recursos y obras concretas para las familias que todavía esperan respuestas tras el terremoto.
