Popular Diocesano, Fabio Vásquez Botero y Bernardo López Pérez presentan pérdida total, según primeras evaluaciones técnicas.
El terremoto del pasado 10 de agosto dejó tres sedes educativas de Dosquebradas sin posibilidad de volver a recibir estudiantes y obligará a reconstruir sus instalaciones. Las evaluaciones realizadas hasta ahora identificaron daños de diferente magnitud en las instituciones del municipio.
Las sedes del Popular Diocesano, Fabio Vásquez Botero y Bernardo López Pérez registraron pérdida total durante las inspecciones realizadas por los equipos técnicos de la Secretaría de Educación. Por esta razón, las autoridades determinaron que no podrán utilizarse para prestar el servicio educativo y requerirán procesos de reconstrucción.
La revisión hace parte de un diagnóstico que busca establecer qué instituciones pueden continuar operando, cuáles necesitan reparaciones y cuáles requieren intervenciones de mayor alcance. Hasta el momento, los equipos técnicos identificaron unas 50 instituciones educativas con afectaciones en su infraestructura.
El secretario de Educación de Dosquebradas, Homel Carmona, aseguró que la administración no intervendrá ninguna estructura sin conocer primero el alcance real de los daños. “Donde sea posible reparar, repararemos y donde técnicamente se determine que se requiere reconstrucción, tomaremos las medidas necesarias para garantizar espacios educativos seguros”, señaló.
La prioridad, según la Secretaría de Educación, será evitar que estudiantes y docentes regresen a edificaciones que todavía representen algún riesgo. Por eso, cada sede tendrá una decisión diferente de acuerdo con los resultados de las evaluaciones técnicas.
Mientras se define el futuro de las instituciones afectadas, la administración municipal analiza alternativas para mantener las clases. Entre ellas está la posibilidad de implementar temporalmente la modalidad virtual durante lo que resta del año en las comunidades educativas que no puedan regresar a sus instalaciones.
También se estudian opciones para mantener el Programa de Alimentación Escolar, incluido el suministro de alimentos para consumo en casa para estudiantes que no puedan regresar temporalmente a sus colegios. Estas alternativas todavía están en evaluación.
