Policía asegura que el atentado pretendía ser de mayor escala y que el objetivo eran instalaciones policiales en Manizales capital.
Una captura en el Valle del Cauca abrió la pista que ahora lleva a la Policía a señalar a las disidencias de las FARC, bajo el mando de Iván Mordisco, como los responsables del ataque con explosivos a la ciudad de Manizales el pasado 7 de agosto.
El comandante de la Policía Metropolitana de Manizales, coronel César Alberto Aristizábal, explicó que la investigación comenzó a tomar forma después de la captura de una mujer en inmediaciones de Obando, Valle del Cauca.
Según el oficial, las labores de inteligencia desarrolladas a partir de ese procedimiento permitieron establecer una conexión con lo ocurrido posteriormente en la capital de Caldas.
“Desde el mismo momento que a nivel nacional se generaron alertas de cara a la posesión del señor presidente, Abelardo de la Espriella, toda la Policía Nacional estuvo en función de labores de inteligencia”, afirmó Aristizábal.
De acuerdo con el comandante, esa información permitió avanzar en una línea investigativa que terminó apuntando hacia Manizales.
“Hoy podemos confirmar que las disidencias de las FARC al mando de Iván Mordisco pretendían ejecutar este hecho a mayor escala en la ciudad”, señaló.
La Policía también estableció uno de los objetivos del plan. “Ese artefacto explosivo iba a ubicarolo en estas instalaciones, en el comando de la Policía Metropolitana de Manizales”.
Las dos detonaciones registradas el 7 de agosto no dejaron personas heridas ni víctimas mortales, aunque sí provocaron daños materiales en infraestructura y viviendas.
