La denuncia comunitaria permitió la activación de la ruta de restablecimiento de derechos para proteger a los menores.
Los médicos descartaron signos de maltrato físico tras la valoración en el Hospital San Vicente de Paúl de Santa Rosa de Cabal. Sin embargo, la Comisaría de Familia dejó abierta la verificación del entorno familiar para establecer si existen otras circunstancias que requieran medidas de protección o actuaciones administrativas.
Las imágenes de dos niños aparentemente solos en la ventana de una vivienda generaron preocupación entre decenas de habitantes y rápidamente comenzaron a circular en redes sociales. El video provocó múltiples llamados a las autoridades, que activaron de inmediato los protocolos de atención para verificar la situación.
La Policía Nacional informó que, una vez recibió la denuncia ciudadana y conoció el contenido del video, el Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia del Departamento de Policía Risaralda, en coordinación con la Comisaría de Familia del municipio, desplegó un operativo para proteger a los menores e iniciar el proceso de restablecimiento de sus derechos.
Los uniformados llegaron hasta la vivienda para verificar las condiciones en las que se encontraban los niños y, como medida preventiva, los trasladaron al centro asistencial del municipio para conocer su estado de salud.
¿Qué dijo la Policía?
El comandante del Departamento de Policía Risaralda, coronel Jaime Enrique Higgins Pacheco, explicó que la intervención buscó garantizar la protección inmediata de los menores mientras las autoridades competentes adelantaban las verificaciones correspondientes.
Ahora será la Comisaría de Familia la encargada de verificar las condiciones del entorno familiar, establecer si los menores se encontraban en alguna situación de vulnerabilidad y determinar si es necesario adoptar medidas adicionales para garantizar la protección de sus derechos.
La Policía insistió en que, por el momento, las investigaciones continúan y pidió evitar especulaciones mientras avanzan las actuaciones administrativas.
El caso también dejó en evidencia el papel de la comunidad en la protección de la niñez. Según la institución, la denuncia ciudadana permitió una respuesta oportuna de las autoridades y la activación inmediata de la ruta de atención.
Finalmente, la Policía Nacional reiteró el llamado a los ciudadanos para que informen cualquier situación que pueda poner en riesgo la integridad de niños, niñas y adolescentes, con el fin de facilitar una intervención rápida y coordinada por parte de las entidades competentes.
