Contraloría nuevamente pone la lupa en el agua de municipios risaraldenses

In Eje Cafetero
julio 09, 2026

Un informe dice que Pueblo Rico y Santuario también registran consumos de agua superiores a los recomendados.

Las fallas detectadas en los procesos de cloración y tratamiento del agua en zonas rurales de Guática y Apía podrían incrementar el riesgo de enfermedades diarreicas, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos comprometidos. Así lo advirtió la Contraloría General de Risaralda en un reciente estudio.

El organismo de control volvió a encender las alarmas sobre la calidad del agua que consumen habitantes de algunos municipios del departamento, tras revelar que en sectores rurales de los dos municipios persisten deficiencias en los procesos de potabilización.

Para la contralora departamental, Gloria Inés Calvo Montoya, el Índice de Riesgo de la Calidad del Agua (IRCA) asegura que estas localidades presentan niveles superiores al rango de riesgo, debido principalmente a problemas de turbiedad y a procesos incompletos de cloración.

“Se encontró, sobre todo en las zonas rurales, que tenemos deficiencias en el proceso de potabilización del agua. En los municipios de Guática y Apía están superando ese 5 %, es decir, esa agua presenta turbiedad y no ha sido potabilizada de manera adecuada”, explicó.

Riesgo para la salud

La funcionaria advirtió que las principales consecuencias recaen sobre la población más vulnerable, debido a que el consumo de agua sin un tratamiento adecuado puede derivar en enfermedades de origen hídrico.

“El no ser apta para el consumo humano representa que le puede generar a las comunidades más vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con problemas en su sistema inmunológico, enfermedades diarreicas”, señaló.

El informe también muestra otra preocupación: el alto consumo y desperdicio del recurso hídrico en algunos municipios, justo cuando el departamento se prepara para afrontar los posibles efectos del fenómeno de El Niño.

Según la Contraloría, los municipios de Pueblo Rico y Santuario registran consumos que superan ampliamente los niveles considerados eficientes, situación que compromete la disponibilidad del recurso y aumenta la presión sobre los sistemas de acueducto.

“Ellos no están haciendo ese cuidado en el agua. Estamos dejando que ese recurso hídrico se pierda y eso implica utilizar más químicos para su tratamiento, más transporte y una mayor huella de carbono”, afirmó Calvo Montoya.

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