La iniciativa busca entrar al próximo Plan Nacional de Desarrollo tras avanzar en estudios, diseños y articulación entre cuatro departamentos.
Durante varios años, el proyecto permaneció prácticamente detenido por dificultades técnicas que impidieron desarrollar el trazado originalmente planteado entre Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. Ahora, una nueva propuesta cambia el mapa ferroviario del occidente colombiano.
El corredor férreo partiría desde Antioquia, atravesaría el Kilómetro 41 en Caldas y tendría como destino Risaralda, una apuesta con la que cuatro departamentos buscan reactivar el transporte de carga y fortalecer la competitividad de la región.
El nuevo impulso al denominado Tren del Café fue uno de los principales anuncios del encuentro del Corredor Logístico Agroindustrial de Occidente (CLAO), realizado en Manizales, donde representantes de Antioquia, Caldas, Tolima y Risaralda revisaron el estado de los proyectos estratégicos de infraestructura para fortalecer la conexión comercial entre el interior del país y los puertos de Urabá y Buenaventura.
Inicialmente, el corredor buscaba conectar de manera natural al Valle del Cauca con Risaralda y el sector de La Felisa, en Caldas. Sin embargo, las dificultades técnicas que enfrentó ese trazado llevaron a replantear la propuesta.
La alternativa que presentó la Dirección de Ferrocarriles de Antioquia propone que el corredor férreo descienda desde territorio antioqueño, cruce por el Kilómetro 41, considerado uno de los principales nodos logísticos del occidente colombiano, y continúe hasta Risaralda, consolidando una conexión estratégica para el transporte de mercancías.
El respaldo de Risaralda
El mandatario Juan Diego Patiño Ochoa participó en la jornada junto con delegados de la Secretaría de Infraestructura departamental, respaldando una iniciativa que busca integrar los proyectos logísticos de la región y consolidar un corredor comercial entre el Eje Cafetero, Antioquia y los principales puertos del país.
Durante el encuentro, la gerente de Enficaldas, Amparo Sánchez, explicó que el proyecto ya hace parte de la hoja de ruta regional y que actualmente avanza en la consolidación de estudios y diseños, con el propósito de gestionar su inclusión en el próximo Plan Nacional de Desarrollo.
La estrategia no busca sólo la construcción de una línea férrea. También busca fortalecer la integración económica entre los cuatro departamentos mediante una visión conjunta de infraestructura, logística y competitividad, facilitando el transporte de carga y reduciendo los tiempos de conexión con los puertos sobre los océanos Pacífico y Atlántico.
Para Risaralda, el proyecto representa la posibilidad de consolidarse como un punto estratégico dentro del corredor logístico del occidente colombiano, aprovechando su ubicación geográfica para fortalecer sectores como la industria, el comercio, la agroindustria y las exportaciones.
Aunque el nuevo trazado aún debe superar etapas técnicas, de planeación y financiación, el consenso alcanzado entre los departamentos marca un nuevo capítulo para una iniciativa que durante años permaneció estancada.
Ahora, el reto será convertir los estudios y los acuerdos institucionales en una obra de infraestructura que permita devolverle protagonismo al transporte férreo en el Eje Cafetero y conectar la región con los grandes corredores logísticos del país.
