La obra superará los 800.000 millones de pesos y busca convertir a Pereira en centro regional de atención médica especializada.
Después de años de anuncios, mesas técnicas y discusiones presupuestales, el Gobierno confirmó la financiación total del hospital de cuarto nivel que transformará la atención en salud del departamento. La promesa de dotar a Risaralda con un hospital de alta complejidad comenzó a tomar forma definitiva.
En su visita a Risaralda, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, aseguró que los recursos para concluir la obra ya están garantizados, lo que da un nuevo impulso a uno de los proyectos más esperados por la región.
La inversión total proyectada alcanzaría cerca de 800.000 millones de pesos, una cifra que reúne recursos ya invertidos, contratos en ejecución, aportes de la Gobernación y el respaldo financiero del Gobierno Nacional.
De acuerdo con el funcionario, la Nación asumirá compromisos por 600.000 millones de pesos, mientras que el departamento ya aprobó vigencias futuras para asegurar la continuidad del proyecto en los próximos años.
Más que una obra de infraestructura, el hospital representa una respuesta a una necesidad histórica de Pereira y del Eje Cafetero: “contar con servicios de alta complejidad sin depender de remisiones a otras ciudades del país”, dijo Jaramillo.
Proyecto para toda la región
Actualmente avanza la construcción en las áreas como consulta externa, fisioterapia y administración, etapas que próximamente se entregarán.
A la par, según el Ministro, se suscribió un nuevo contrato por 220.000 millones de pesos, destinado a continuar la expansión de la infraestructura médica y administrativa.
El Gobierno también proyecta una nueva contratación por 150.000 millones de pesos, con la que se busca acelerar la ejecución del resto del complejo hospitalario.
El ministro insistió en que se trata de una obra estructural para el sistema de salud regional y reiteró el compromiso del presidente con su culminación.
Para el departamento, el hospital representa la ampliación de la capacidad de atención especializada, reducir tiempos de espera y fortalecer la red pública de salud para miles de pacientes del departamento y municipios vecinos.
