El investigado, al parecer, sería articulador de homicidios. El último ocurrió el pasado 27 de septiembre de 2025.
La operación se realizó este jueves en Medellín. Allí atraparon a Brahyam Angulo Rendón, señalado por las autoridades brasileñas de participar en la planificación de homicidios en Brasilia, capital del país suramericano. Contra él, pesaba una notificación roja de Interpol por el delito de homicidio agravado.
El ciudadano colombiano, requerido por autoridades brasileñas, sería una pieza clave dentro de una red criminal que combina préstamos ilegales, cobros violentos y asesinatos por encargo entre Colombia y otros países de la región.
Las autoridades establecieron que el detenido habría coordinado homicidios selectivos para saldar deudas derivadas del sistema “gota a gota”, una práctica que se extendió en los últimos años entre varias ciudades de Suramérica y vinculada a estructuras del crimen organizado.
Informes oficiales señalan que la captura es un golpe a una red que, según investigaciones judiciales, opera desde el Eje Cafetero hacia Brasil, con ramificaciones en ciudades como Pereira.
De acuerdo con los expedientes, Angulo Rendón tendría un rol clave como articulador dentro de la estructura. No sólo estaría vinculado al financiamiento ilegal mediante préstamos, sino también a la coordinación de asesinatos contra deudores o personas asociadas a disputas internas de la organización.
Las autoridades investigan si Brahyam está vinculado al homicidio de John Mario Sánchez Giraldo, alias Monobecerro’, a quien le dispararon el pasado mes de febrero en el sector de La Dulcera, en Pereira. Las autoridades sostienen que ambos nombres aparecen en declaraciones de sicarios en Brasil.
Uno de los testimonios es el de Johny Alexander Saldarriaga, quien confesó haber cometido un homicidio en Taguatinga Norte, en Brasilia. Según, aceptó ejecutar el crimen para saldar una deuda de aproximadamente 3 millones de pesos colombianos que tenía con Angulo Rendón en Colombia.
El asesinato ocurrió el 27 de septiembre de 2025 y tenía como objetivo a un comerciante vinculado a la red de préstamos ilegales.
Red criminal y expansión internacional
El modelo de negocio del “gota a gota” funciona como base financiera de una estructura criminal más amplia. Los prestamistas entregan dinero rápido, sin requisitos, pero con intereses diarios que superan el 4 %, lo que deriva en deudas impagables.
Cuando los deudores incumplen, se activan mecanismos de presión que incluyen amenazas, agresiones y, en casos extremos, homicidios.
En Brasil, esta modalidad la identifican en zonas comerciales de Brasilia y municipios cercanos. Comerciantes denuncian la presencia de cobradores que recorren establecimientos para exigir pagos diarios.
Las autoridades documentaron que muchos de estos operarios son ciudadanos colombianos que actúan bajo órdenes de coordinadores ubicados tanto en Brasil como en Colombia.
El caso de Pereira aparece como un punto estratégico dentro de la red. Los informes de inteligencia también señalan que desde esta ciudad se originan contactos, financiamiento y coordinación de actividades.
Además, se ha identificado la presencia de estructuras criminales locales que tendrían vínculos con estas operaciones internacionales, facilitando el tránsito de dinero y personas.
Los expedientes judiciales revelan que el sistema “gota a gota” no sólo genera rentas ilícitas, sino que alimenta otras economías ilegales. El dinero recaudado, lo utilizan para financiar tráfico de drogas, compra de armas y pago de sicarios.
