El documento amenaza con plan pistola, ofrece recompensas por cabecillas y señala control criminal en patio cinco.
Las autoridades investigan el origen del escrito mientras refuerzan la seguridad y evalúan riesgos de confrontaciones internas tras el hallazgo. La aparición del panfleto en la entrada de la cárcel La 40 de Pereira se convirtió en una de las principales líneas de investigación tras el reciente ataque armado contra el establecimiento.
El documento contiene amenazas directas, acusaciones internas y anuncios de violencia organizada que comprometen la seguridad del penal.
360 Noticias tuvo acceso al documento, fechado el 24 de marzo de 2026 y firmado por un grupo que se autodenomina “Rebeldía Nueva Generación”.
Su contenido advierte sobre la supuesta activación de un “plan pistola” dirigido contra internos y funcionarios, lo que elevó el nivel de alerta en las autoridades locales.
Desde sus primeras líneas, el panfleto describe un escenario de confrontación dentro del patio cinco, donde, según el texto, una estructura conocida como “la oficina” habría mantenido control durante años mediante prácticas como extorsiones, agresiones y dominio sobre economías ilegales internas.
El mensaje señala que ese control estaría siendo disputado por otro grupo que busca imponer nuevas reglas. Este medio consultó con fuentes conocedoras de este tema y señalan que la oficina podría referirse a una unión entre Cordillera y Los Flacos.
Señalamientos, amenazas y recompensas
Uno de los elementos más sensibles del panfleto es la mención directa de funcionarios del Inpec, incluido el director del establecimiento y varios guardianes, quienes son señalados como parte de la dinámica de control interno.
Para las autoridades, este tipo de referencias representa un riesgo concreto, ya que podría incentivar ataques contra servidores públicos.
El documento también establece una oferta económica por la muerte de un interno identificado como alias ‘Coco’, a quien describen como figura clave dentro del patio cinco.
Según el texto, se ofrecerían hasta 50 millones de pesos por su asesinato, además de incentivos económicos menores por información sobre otros reclusos vinculados a ese grupo.
El panfleto incluye además denuncias sobre presuntos abusos al interior del penal, como maltratos físicos, despojo de pertenencias y restricciones en el acceso a alimentos, lo que refleja un ambiente de tensión que ahora es materia de verificación por organismos de control.
Advertencias extremas
El tono del documento escala al incluir amenazas relacionadas con las jornadas de visita, advirtiendo posibles represalias si continúan ciertas prácticas denunciadas.
Tras el hallazgo, las autoridades activaron protocolos de seguridad tanto al interior como en el entorno del penal. Se ordenó el refuerzo de vigilancia, el aumento de controles y la evaluación de posibles traslados de internos de alto riesgo.
La Policía y la Fiscalía avanzan en el análisis de autenticidad del documento, buscando establecer si corresponde a una estructura criminal real o si se trata de una estrategia de intimidación sin capacidad operativa. Este proceso será determinante para definir el alcance de las medidas a adoptar.
