Víctima tenía 23 años. La llevaron a España con engaños laborales y terminaron por someterla en Bilbao y Málaga.
La investigación reveló un esquema de captación, traslado y explotación que opera entre Colombia y España. La víctima terminó controlada con supuestas deudas, retención de documentos y amenazas. Ya hay tres capturados en dos países.
La Fiscalía General de la Nación, en coordinación con autoridades españolas, desarticuló una red que estaría dedicada a la captación de mujeres en Colombia para su explotación sexual en Europa.
Un juez de control de garantías de Pereira impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Juan Manuel Vásquez Tamayo, señalado de participar en la estructura delictiva.
De acuerdo con los elementos materiales probatorios, el hoy procesado habría engañado a una mujer de 23 años en marzo de 2025, cuando le ofreció un supuesto empleo estable en un restaurante en España.
La oferta, según la investigación, incluía condiciones laborales legales y respaldo económico, lo que facilitó que la víctima aceptara viajar.
Asimismo, la red asumió los costos del desplazamiento, incluyendo tiquetes aéreos, documentación y dinero en efectivo para sortear controles migratorios.
Una vez en España, el escenario cambió. La víctima habría sido despojada de su pasaporte y notificada de una deuda elevada, mecanismo utilizado para someterla a condiciones de explotación.
Posteriormente, la trasladaron a diferentes locales en ciudades como Bilbao y Málaga, donde, según la Fiscalía, la obligaron a ejercer actividades sexuales bajo intimidación.
El periodo de explotación se habría extendido entre octubre y noviembre del año anterior. Durante ese tiempo, la mujer habría permanecido bajo control permanente, sin posibilidad de movilizarse libremente.
Las autoridades españolas capturaron de manera simultánea a una pareja señalada de financiar los desplazamientos, recibir a las víctimas en Europa y ejecutar la fase de explotación.
Ante un juez de control de garantías en Pereira, la Fiscalía imputó a Vásquez Tamayo el delito de trata de personas. El procesado no aceptó los cargos, pero la contundencia del material probatorio llevó a que se le impusiera medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
