En lo que va del presente año, siete personas perdieron la vida en siniestros viales. Cuatro eran motociclistas, según autoridades.
La muerte de un adolescente de 17 años en un violento choque, con un bus de servicio público, deja un análisis preocupante: los motociclistas, muchos de ellos jóvenes, concentran el mayor número de víctimas fatales en vías de la ciudad.
El caso ocurrió el pasado viernes sobre las 03:40 de la tarde en la vía que conecta a los barrios Guayabal y El Remanso, en el suroccidente de Pereira. Allí, Juan Pablo Chiquito Moreno, de 17 años, sufrió un grave accidente mientras se movilizaba en una motocicleta tipo enduro de 125 centímetros cúbicos.
Según el reporte preliminar, la motocicleta colisionó con la parte frontal de un vehículo de la empresa Buses Pereira. Tras el impacto, el adolescente quedó gravemente herido sobre la vía.
Una patrulla que atendió el caso solicitó de inmediato apoyo de una ambulancia, cuyos paramédicos le prestaron los primeros auxilios y lo trasladaron al hospital de Kennedy.
Debido a la gravedad de las lesiones, los médicos ordenaron su remisión al hospital Universitario San Jorge, centro asistencial de mayor complejidad en la región.
Allí, el diagnóstico fue crítico: trauma craneoencefálico severo. Horas después, pese a los esfuerzos médicos, el adolescente falleció.
Unidades de tránsito de Pereira realizaron la inspección técnica al cadáver y al lugar del accidente, mientras se inició el proceso de reconstrucción de los hechos para determinar responsabilidades.
Cifra que preocupa
Más allá del caso puntual, las cifras de accidentalidad vial en Pereira muestran una tendencia que empieza a preocupar a las autoridades.
De acuerdo con las cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), siete personas han muerto en accidentes de tránsito en la ciudad en lo que va de 2026. De ese total, cuatro se desplazaban en motocicleta, lo que confirma que este tipo de vehículo sigue siendo el más vulnerable en las vías.
El dato se vuelve aún más sensible cuando se mira loque ocurrió en marzo. Dos de las víctimas fatales eran adolescentes, un hecho que encienden alertas entre autoridades de tránsito y expertos en seguridad vial.
