Algo oscuro se teje en Villasantana ¿Nuevas alianzas y compras de fincas?

In Judicial
marzo 12, 2026

Una investigación menciona nuevos nombres y habla de posibles alianzas entre cabecillas del crimen y nuevos financiadores.

En el laberinto de callejones, invasiones y zonas rurales de Villasantana se configura un nueva estructura de poder criminal. Al parecer, varios jefes y actores del mundo sicarial habrían sellado alianzas para reorganizar el control territorial desde la comuna más grande Pereira.

Uno de los nombres que aparece con frecuencia dentro de estas dinámicas es el de alias ‘Juangui’, que habría regresado de Medellín y lo señalan como el hombre de mayor influencia en estructuras de microtráfico en sectores como San Judas, en Dosquebradas.

El presunto cabecilla habría comenzado a mover fichas hacia el sector de Las Margaritas mientras consolida nuevas bases de operación en zonas rurales de Pereira, puntos que consideran estratégicos por su cercanía con corredores que conectan distintos barrios del área metropolitana.

Pero dentro de ese mismo tablero criminal aparece otro actor clave: alias ‘Pipe’, el hijo de la Reina. señalado de tener control en zonas como San Vicente bajo, la Cañada y Las Brisas, donde históricamente ha operado una red dedicada al microtráfico.

Posible guerra a la vista

Informes señalan que los grupos de ‘Juangui’ y ‘Pipe’ van directo a una confrontación por el control de las denominadas “ollas”, puntos de distribución de estupefacientes que funcionan en distintos barrios del sector.

Pero no se trata del mismo ‘Pipe’ que aparece en otras investigaciones de estructuras vinculadas a Cordillera. En el organigrama criminal existen al menos dos hombres conocidos con ese alias.

Uno de ellos sería el que opera en Villasantana, hijo de alias la reina, mientras el otro es un hombre vinculado a redes criminales de Cordillera e identificado en reportes como compañero sentimental de alias ‘Yuri’. Este último, supuestamente, también está en territorio pereirano.

‘La Negra’ vuelve a sonar

Actualmente está privada de la libertad. La Policía Metropolitana la capturó el pasado año y antes de finalizar 2025 la trasladaron a un centro penitenciario de mayor seguridad. Fuentes indican que a través de esta mujer se estaría moviendo parte del dinero que alimenta las redes de microtráfico en esa zona.

Dentro de ese círculo también aparecen ‘Leo’ y ‘El Mecánico’, que tendrían un papel en la administración o manejo de algunos puntos de distribución de estupefacientes.

El informante señaló que las estructuras se reorganizaron con un sistema de vigilancia compuesto por tiendas de barrio y jóvenes campaneros que permiten anticipar cualquier movimiento de la Policía. Según, utilizan radios o teléfonos celulares para transmitir la información.

La versión indica que en ciertos puntos podrían operar al menos siete jóvenes y niñas desde los 13 años en adelante, dedicadas exclusivamente a esa vigilancia, lo que permitiría que la información sobre la presencia de las autoridades circule rápidamente entre quienes manejan las “ollas”.

Fincas, sicarios y nuevos financiadores

El mapa criminal muestra nombres que no son nuevos, pero que sí habían desaparecido tras varios meses. Todos vinculados a redes de sicariato y microtráfico en Pereira y Dosquebradas.

Uno de ellos es el de alias ‘Walter Ojos’, quien habría adquirido propiedades en sectores rurales cercanos al Intermedio y Canceles.

Según, este hombre selló una alianza criminal con “Mundo Malo”, uno de los lugartenientes de alias La Negra.

En ese mismo círculo, aparece ‘Fantasma’, que supuestamente regresó recientemente al país después de permanecer algún tiempo en España.

Las investigaciones apuntan a que su llegada podría estar relacionada con el fortalecimiento económico de estas redes y con inversiones en propiedades rurales utilizadas como puntos de encuentro o refugio.

Poco a poco aparecen otros alias, que supuestamente comenzaron a establecerse como sicarios: el ‘Indio’, ‘Diablo’, ‘Mao’ y ‘Barroso’.

Se dice que estarían vinculados a asesinatos por encargo y ajustes de cuentas dentro de disputas por el control del territorio y la venta de estupefacientes. Supuestamente, alquilan o prestan armas en Cuba y Dosquebradas.