El consejo departamental de Gestión del riesgo documentó cerca de 120 afectaciones en vías de varios municipios.
Tras varios meses de lluvias, las autoridades documentaron decenas de emergencias viales, deslizamientos y daños en acueductos que hoy afectan a varios municipios. Desde la administración departamental aseguran que la crisis impacta la movilidad rural y el suministro de servicios básicos.
El Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo recomendó la decisión luego de analizar los reportes que presentaron alcaldes y delegados de los 14 municipios. El panorama incluye derrumbes, deterioro de carreteras y afectaciones en el suministro de agua.
Durante una sesión ampliada, autoridades locales expusieron el impacto acumulado de las lluvias registradas entre noviembre, diciembre, enero y febrero; meses en los que se presentaron bajas temperaturas, intensas precipitaciones y movimientos de tierra.
La coordinadora departamental de Gestión del Riesgo, Diana Carolina Ramírez, explicó que tras la reunión y la recopilación de informes técnicos se recomendará formalmente al gobernador declarar la calamidad pública, una medida que permitiría agilizar recursos y acciones de atención.
Según la funcionaria, la decisión se sustenta en el número de emergencias registradas y en la complejidad de las intervenciones requeridas, especialmente en vías rurales.
Vías concentran las mayores afectaciones
El diagnóstico preliminar evidencia que el sector vial es el más golpeado por las emergencias climáticas. Los reportes consolidados identifican cerca de 120 afectaciones en la red vial, incluyendo pérdida de banca, deslizamientos de tierra y bloqueos en corredores rurales.
Aunque muchas de estas emergencias han sido atendidas de manera provisional por maquinaria de los municipios y del departamento, las autoridades identificaron al menos una docena de puntos críticos que requieren intervenciones estructurales.
Los alcaldes que participaron en el consejo advirtieron que las dificultades para mantener la conectividad rural se han intensificado en las últimas semanas, lo que afecta el transporte de productos agrícolas y la movilidad de comunidades que dependen de estas carreteras.
Otro de los sectores que genera preocupación es el de acueducto y alcantarillado, donde varias empresas de servicios públicos reportaron daños en redes y captaciones de agua.
Durante la sesión, las Empresas Públicas de Risaralda expusieron afectaciones en sistemas que abastecen a comunidades rurales y cabeceras municipales, algunas de las cuales podrían comprometer el suministro si no se realizan intervenciones oportunas.
