La meta es enviar 10 toneladas en un primer viaje con alimentos no perecederos, cobijas y útiles escolares.
La Fundación Cáritas Diocesana de Pereira activó una campaña de recolección para apoyar a las familias afectadas por la tragedia en Córdoba. La iniciativa busca movilizar a la ciudadanía de Risaralda con un objetivo concreto: reunir ayudas suficientes para enviar un primer cargamento humanitario en los próximos días.
El llamado se articula con la convocatoria realizada por la Gobernación de Risaralda y la Iglesia Diocesana. Desde la fundación confirmaron que trabajan en coordinación con el Banco de Alimentos de Montería, entidad que lidera la recepción y distribución de donaciones en la zona afectada.
El padre Óscar Guitérrez, vocero de la organización, explicó que se requieren alimentos no perecederos, cobijas para niños y útiles escolares. Estos elementos han sido priorizados por las autoridades locales en Córdoba ante la magnitud de la emergencia y las necesidades básicas de las familias damnificadas.
Meta: diez toneladas en el primer envío
La Fundación Cáritas proyecta reunir al menos 10 toneladas de ayudas en un primer viaje hacia Montería. La cifra supera lo recolectado en anteriores campañas iniciales y refleja la expectativa de una respuesta masiva por parte de la ciudadanía risaraldense.
Los puntos de acopio habilitados son el Banco de Alimentos ubicado en el sector de La Badea y el centro de recepción de Cáritas, en la calle 20 entre carreras cuarta y quinta, en el parqueadero identificado como Cáritas 457. Allí se reciben donaciones durante el desarrollo de la campaña.
La organización recordó que en 2025 logró recolectar 4,5 toneladas de alimentos para la emergencia del Catatumbo, experiencia que sirvió para consolidar la logística y los canales de distribución. Ese antecedente, señalaron, demuestra la capacidad de movilización regional frente a crisis humanitarias.
En un balance adicional, la fundación indicó que el año pasado distribuyó 933 toneladas de alimentos a través de 130 instituciones, beneficiando a cerca de 28.000 personas en distintos sectores vulnerables. Solo en Villa Santana se entregaron 268 kilogramos de ayudas.
La estrategia actual combina la instalación de carpas visibles en puntos estratégicos y la articulación con parroquias y organizaciones sociales. La meta es que cada ciudadano que vea la carpa amarilla identifique un punto directo para entregar su aporte.
