¿Quién es El Cantante? Capturado en Medellín y solicitado por EE.UU

In Judicial
febrero 09, 2026

Una investigación revela que coordinaba envíos mensuales de dos toneladas de cocaína. Usaba rutas por Urabá y nexos familiares.

La captura de alias “El Cantante” en Medellín cerró una trabajo de varios meses, que lo ubicó como coordinador logístico de una red dedicada al tráfico internacional de cocaína, con capacidad para mover hasta dos toneladas mensuales hacia Centroamérica y Estados Unidos.

Un informe de la Policía Nacional dice que alias “El Cantante” cumplía un rol estratégico dentro de una organización criminal con alcance internacional. No figuraba como cabecilla visible, pero sí como articulador de rutas, cargamentos y contactos.

Las investigaciones establecieron que operaba desde el noroccidente del país, con énfasis en corredores del Urabá antioqueño y chocoano, zonas históricamente utilizadas para el narcotráfico por su salida al mar Caribe y su compleja geografía.

Rutas, logística y perfil bajo

Los seguimientos judiciales indican que el hoy capturado priorizaba la logística sobre la confrontación armada. La cocaína era transportada en lanchas rápidas tipo Go Fast, un método recurrente para evadir controles marítimos.

Su perfil se centraba en coordinar embarques, asegurar puntos de acopio y mantener enlaces internacionales, especialmente en Centroamérica y Estados Unidos, país que lo requería formalmente por delitos de narcotráfico y concierto para delinquir.

Uno de los elementos que reforzó el interés de las autoridades fue su parentesco con alias “El Bendecido”, capturado en 2025 en Córdoba también con fines de extradición. Para los investigadores, este lazo familiar fue determinante en la investigación.

El proceso judicial

Tras su detención en Medellín, alias “El Cantante” quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación, a través de la Dirección de Asuntos Internacionales, que avanza en el trámite de extradición solicitado por una corte del estado de Texas.

Según autoridades, las redes criminales ya no dependen sólo de grandes capos visibles, sino de operadores que sostienen el negocio desde la sombra. Fuentes señalaron que el expediente se nutrió de interceptaciones, seguimientos financieros y cooperación judicial internacional.

Durante meses, rastrearon patrones de envío, frecuencia de cargamentos y movimientos económicos que permitieron establecer su rol dentro de la organización. El trabajo coordinado con la DEA fue clave para consolidar la orden de captura con fines de extradición.

Según los informes, el capturado habría evitado durante años la exposición mediática y los lujos ostentosos, una estrategia para pasar inadvertido frente a las autoridades. Ese bajo perfil, retrasó su identificación plena.