La entrega voluntaria de los primates activó la alerta por la tenencia ilegal de fauna silvestre en Pereira.
Tres monos tití cabeciblanco llegaron a manos de la autoridad ambiental tras una entrega voluntaria, que sólo demuestra que el tráfico ilegal de especies en Pereira aún no termina. La meta ahora es clara: devolverlos a la vida en libertad.
La Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER) asumió el cuidado de inmediato y advirtió que mantener fauna silvestre en cautiverio afecta los ecosistemas.
La especie es propia del Caribe colombiano y se encuentra seriamente amenazada por el tráfico ilegal de fauna.
Por esa razón, el director de la corporación, Julio César Gómez Salazar, lanzó un mensaje directo a la ciudadanía para esta práctica, “que causa daño profundo al ambiente”.
“Tener animales silvestres en casa no ayuda, los condena. Nuestro objetivo es devolverlos a la libertad y proteger la vida natural con apoyo de la gente”, afirmó.
La entrega se dio gracias al trabajo de educación ambiental con la comunidad, que motivó a los ciudadanos a devolver los animales para evitarles mayores daños.
Los primates quedaron bajo observación permanente para verificar su estado de salud y garantizar condiciones adecuadas mientras avanza su recuperación.
Asimismo, iniciaron un proceso para dejar el contacto humano y recuperar comportamientos propios de su vida silvestre, un paso clave antes de cualquier retorno al bosque.
