La estructura criminal utilizaba falsas promesas laborales y supuestas oportunidades económicas para convencer a mujeres.
La cooperación judicial internacional cerró el cerco en Bogotá. Tras meses de seguimiento, las autoridades ubicaron a dos presuntos cabecillas de una red transnacional que enviaba mujeres colombianas a Europa bajo engaños y las sometía a explotación sexual.
El operativo se realizó a través de la Oficina Central Nacional de Interpol, luego de recibir una notificación roja emitida por las autoridades de los Países Bajos, país que lidera el proceso judicial en su contra.
A los capturados los identificaron como Jacob Brett Bos Rudi Theodorus, ciudadano neerlandés, y Laura Nathalie Castro Cipagauta, colombiana. Según la investigación, ambos coordinaban la captación, traslado y control de víctimas, principalmente mujeres jóvenes.
Las autoridades establecieron que la red operaba entre Suramérica y Europa, con base logística en los Países Bajos, donde las víctimas eran obligadas a ejercer actividades de prostitución.
La estructura criminal utilizaba falsas promesas laborales y supuestas oportunidades económicas para convencer a las mujeres de viajar.
Los investigadores señalan que los dos detenidos ocupaban posiciones de liderazgo, se encargaban de definir rutas, controlar recursos y mantener contacto directo con otros integrantes de la organización en el exterior.
Cooperación internacional
El procedimiento permitió que los capturados quedaran a disposición de las autoridades, en cumplimiento de los acuerdos de cooperación judicial internacional. Su situación jurídica se definirá conforme a los requerimientos de la justicia neerlandesa.
El director de la Policía Nacional, general William Oswaldo Rincón Zambrano, afirmó que Colombia no sirve como refugio para delincuentes internacionales.
