El presidente de la República se dirigió a los colombianos en una alocución para anunciar el incremento y explicar el alcance.
Gustavo Petro explicó las razones, el alcance y los efectos del aumento del salario mínimo. Lo definió como un salario vital familiar con impacto estructural sobre la economía, la desigualdad y el empleo en Colombia.
Durante la alocución, detalló su propuesta de aumento del salario mínimo, un anuncio que, según explicó, va más allá de una simple negociación anual con la que busca marcar un cambio en la forma como se concibe el ingreso de los trabajadores en el país.
En su intervención, el mandatario insistió en que el debate no debe centrarse en el salario nominal, sino en el salario real, es decir, en cuánto mejora efectivamente el nivel de vida de las familias una vez se descuenta la inflación.
Petro afirmó que el incremento propuesto garantiza un crecimiento real del 18,7 %, una cifra que calificó como histórica. A su juicio, este aumento supera lo logrado por gobiernos anteriores en varias décadas y refleja una recuperación sostenida del poder adquisitivo de los trabajadores.
Asimismo, subrayó que el salario mínimo no es un costo para la economía, sino el principal ingreso de la fuerza laboral y un motor directo del crecimiento económico.
El presidente explicó que el incremento no sólo beneficia a los trabajadores que lo devengan directamente, sino que tiene efectos en cadena sobre el resto del mercado laboral.
Explicó que, quienes ganan un poco más del mínimo presionan al alza sus ingresos, mientras que los trabajadores de la economía popular se benefician del aumento del consumo en barrios y mercados locales. En ese sentido, sostuvo que el salario impulsa la demanda agregada y fortalece el comercio, especialmente el pequeño y mediano.
El salario mínimo como ingreso vital familiar
Uno de los puntos centrales del mensaje presidencial fue la adopción del concepto de salario mínimo vital familiar, contemplado en la Constitución de 1991 pero, según Petro, nunca aplicado de manera efectiva.
El mandatario explicó que el pago no puede pensarse como un beneficio individual, ya que los trabajadores viven en familias y deben cubrir necesidades colectivas.
Para sustentar su propuesta, el Gobierno realizó un cálculo basado en datos oficiales: un promedio de 3,4 personas por hogar y 1,5 trabajadores por familia.
A partir del costo de la canasta familiar, estimado en más de tres millones de pesos, se definió el ingreso necesario para garantizar lo que Petro llamó “lo mínimo vital”, es decir, condiciones básicas de subsistencia y dignidad.
Con esa metodología, el salario mínimo para 2026 se fijó en dos millones de pesos con auxilio de transporte y en 1.746.882 pesos sin este componente, lo que representa incrementos nominales superiores al 22 %. Petro recalcó que estas cifras deben analizarse en términos reales y no como simples porcentajes aislados.
Críticas, impacto y mensaje político
Durante su intervención, el presidente anticipó críticas de sectores empresariales y económicos que, históricamente, han advertido sobre riesgos de desempleo e inflación.
Frente a esos argumentos, señaló que Colombia registra actualmente la tasa de desempleo más baja del siglo y una reducción significativa de la pobreza, resultados que atribuyó, en parte, a la política salarial de su gobierno.
También subrayó que el aumento puede generar presiones sobre los precios, pero enmarcó este fenómeno como una disputa por la distribución de la riqueza.
En ese contexto, aseguró que su administración busca democratizar los ingresos, sin quitarle recursos a nadie, sino fortaleciendo la capacidad de consumo de la mayoría de la población.
Por esa razón, el mandatario también vinculó el salario con la historia social del país. Recordó que en los años sesenta Colombia tenía uno de los salarios mínimos más altos de América Latina y que su posterior deterioro coincidió con décadas de violencia y desigualdad.
Para Petro, mejorar el ingreso de los trabajadores es una condición clave para reducir la pobreza y avanzar hacia una paz más sólida.
Finalmente, envió un mensaje al sector empresarial, en especial a los pequeños y medianos empresarios, al asegurar que un mayor salario se traducirá en más ventas y mayores ingresos.
