Tenía varios antecedentes judiciales y había sobrevivido a un atentado en el año 2023. Las autoridades investigan qué pasó.
La pasada semana, el Instituto Nacional de Medicina Legal emitió una alerta para ubicar a los familiares de Jonny Alejandro Marín Segura. Su identidad la confirmaron mediante cotejos dactilares. El cuerpo lo encontraron el 7 de noviembre en un contenedor de basura en Puente Aranda, Bogotá.
Con fuentes judiciales, Noticias 360 Digital reconstruyó las primeras horas del caso que hoy inquieta a las autoridades. El cuerpo apareció entre basura, dentro de bolsas plásticas negras y con signos de amarre y amordazamiento.
Un informe oficial dice que lo encontraron recicladores que revisaban un contenedor del sector de Puente Aranda, en Bogotá, durante la madrugada del pasado 7 de noviembre. Según, el cadáver estaba envuelto en cajas de madera.
Las primeras versiones indican que unos habitantes de calle habrían movido la caja sin saber qué había dentro, y que al percatarse de lo que cargaban la dejaron abandonada en el punto donde luego la detectaron los recicladores.
Para los peritos, este detalle podría explicar por qué el cuerpo terminó en un lugar con tránsito constante de vehículos y peatones. Casi que la vista de toda la ciudadanía.
La inspección técnica del cadáver permitió establecer que había señales de posible desmembramiento, datos que Medicina Legal analiza para determinar si ocurrió antes o después de la muerte.
Hasta ahora, no hay evidencias que permitan establecer que el homicidio se haya cometido en el mismo lugar donde encontraron el cuerpo.
Un joven con pasado judicial
Las primeras verificaciones confirmaron que se trataba de Jonny Alejandro Marín Segura, de 28 años, nacido en Quimbaya (Quindío). Las huellas dactilares permitieron establecer su identidad, pues el rostro estaba cubierto y presentaba avanzado estado de descomposición.
Su historial reveló que había vivido en España y en los últimos meses en Dosquebradas, Risaralda. También tenía varios registros como indiciado en procesos por secuestro extorsivo (2025), hurto (2023), violencia intrafamiliar (2022) y lesiones personales, hechos que datan desde 2015.
A esto se suma otro dato que llamó la atención de los investigadores: en 2023, Marín Segura figuró como víctima en un intento de homicidio, tras sobrevivir a un atentado. Ese dato, según analistas criminales, podría relacionarse con posibles retaliaciones, deudas o conflictos previos.
Su familia, que había perdido rastro de él desde hace varios días, la ubicaron mediante la alerta emitida por Medicina Legal.
Viajaron desde Quindío a Bogotá para reclamar el cuerpo, que posteriormente sepultaron en su municipio de origen.
Por ahora, los equipos de criminalística revisan cámaras de seguridad ubicadas en las vías cercanas al contenedor. El objetivo es identificar el vehículo o las personas que transportaron la caja y establecer si alguien vio movimientos inusuales durante la noche del 6 de noviembre.
Fuentes del CTI confirmaron que se indaga el círculo más cercano de la víctima y sus últimos desplazamientos en Bogotá. La combinación de antecedentes, amenazas pasadas y un método de ocultamiento tan violento sugiere que el crimen lo ejecutaron entre varias personas.
