¿Qué pasa en Samaria? Captura de Mechas desató ola de  homicidios

In Judicial
noviembre 19, 2025

Los recientes asesinatos los habría ordenado alias Fantasma, un mando medio decidido a tomarse el sector.

La detención de alias Mechas rompió el equilibrio en Samaria. El territorio quedó expuesto y un nuevo verdugo entró en escena. La caída de Jhon Everson Jaramillo, conocido como alias Mechas o alias Tatuador, se convirtió en el detonante directo para esta seguidilla de sicariatos.

Este hombre, de 32 años, dejó un vacío en la estructura armada que sostiene el microtráfico en la comuna, pues durante meses controló rutas, coordinó homicidios y aplicó castigos dentro de la red criminal ligada a Cordillera.

La Fiscalía lo investigaba por su presunta participación en el homicidio de Juan Esteban Peña Bolívar, el joven levantador de pesas asesinado en julio en la Avenida Sur. Los agentes creen que Mechas fue el sicario herido que escapó horas después de una clínica, y que desde entonces ascendió como el ejecutor de mayor confianza en la zona.

Su rol era claro: administrar el territorio, decidir quién vendía y quién cobraba. Era el puente entre los jefes financieros de Cordillera y el brazo armado en Samaria. Por eso su captura provocó un terremoto inmediato en la red de expendedores que dependían de él.

Ese vacío de poder lo aprovechó alias Fantasma, un mando medio silencioso, impredecible y conocido por moverse sin dejar rastro. Desde hacía meses buscaba ampliar su control desde Villaverde, pero sólo logró entrar con fuerza cuando sacaron a Mechas del tablero.

La orden, según fuentes judiciales, fue directa: “limpiar el sector”. Eso significaba asesinar vendedores, campaneros y cobradores que fueran leales a Mechas, especialmente los “independientes” que no aceptaran la nueva jerarquía.

En menos de dos semanas, Samaria y Villaverde registraron dos homicidios selectivos, ambos con la misma firma: hombres en moto, sin placas, que dispararon a quemarropa y desaparecieron. Estos casos elevan a siete las muertes violentas ocurridas en el sector en lo que va del año.

El reacomodo responde a una lógica interna: las redes de microtráfico nunca toleran la incertidumbre. Cuando un mando cae, otro entra para imponer terror y garantizar disciplina.

“Fantasma sabe que sus rivales aún tienen contactos, armas y jóvenes dispuestos a retomar el negocio. Por eso busca cortar cualquier intento de reorganización”, aseguró un informante.

La Policía intensificó los operativos en Samaria, pero los homicidios son parte de un conflicto interno de difícil anticipación. “No es una guerra abierta; son ajustes de cuentas con nombre propio”, dijo una fuente.