Ecoturismo se convierte en motor clave del desarrollo sostenible para Risaralda

In Eje Cafetero
octubre 26, 2025

El turismo aporta 4,65 % del PIB de Risaralda y el departamento recibió 53.806 visitantes internacionales en 2024.

Las autoridades ambientales de Risaralda trabajan para que las comunidades campesinas puedan vivir de la biodiversidad sin afectar ecosistemas sensibles. El reto es consolidar un ecoturismo que permita la permanencia rural con ingresos dignos y estables.

El director de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder), Julio César Gómez, aseguró que el ecoturismo se proyecta como la mayor oportunidad de desarrollo sostenible en las zonas rurales del departamento.

La estrategia se centra en la riqueza natural de los Andes occidentales, cuna de especies en peligro de extinción y de los principales nacimientos de agua del territorio. En la región existen normas ambientales estrictas que limitan actividades productivas tradicionales.

El objetivo es evitar que las restricciones conviertan al campesino en desplazado, y que la conservación se transforme en una alternativa económica viable para quienes habitan el territorio desde hace generaciones.

Para avanzar, la CARDER adelanta procesos de capacitación y acompañamiento para que los servicios ecoturísticos sean formales, seguros y ambientalmente responsables.

El plan incluye una plataforma de información sobre biodiversidad y la caracterización de atractivos como aves emblemáticas, felinos andinos, climas únicos y expresiones culturales.

Las cifras respaldan el potencial. En 2024, Risaralda recibió más del 54 % de los turistas extranjeros que visitaron el Eje Cafetero.

Además, el turismo ya representa un renglón sólido de la economía, aportando 4,65 % del Producto Interno Bruto departamental.

Gómez sostuvo que las comunidades rurales se han convertido en guardianas de la biodiversidad y que el modelo de ecoturismo sostenible ya muestra avances medibles en conservación y bienestar social.

Que el bosque sea oportunidad y no una carga.” Con esa premisa, Risaralda busca demostrar que el desarrollo puede avanzar de la mano de la naturaleza y no en su contra.