El cabecilla, incluido en el cartel de los más buscados de Risaralda, estaba vinculado a una cadena de homicidios.
Durante más de seis meses, equipos de inteligencia militar y la Sijín de la Policía en Risaralda concentraron esfuerzos en rastrear cada movimiento de Leonardo José Correa Pérez, conocido como alias Ever. Según, tenía bajo su mando el control del microtráfico en la región.
Es natural de Moñitos, Córdoba, y con apenas 26 años, este hombre pasó de ser un actor secundario dentro del Clan del Golfo a convertirse en uno de los cabecillas más peligrosos del departamento, lo que le valió ser incluido en el cartel de los más buscados del departamento.
Alias Ever tenía en su contra una orden de captura por homicidio y, aunque en el sistema SPOA no aparecían anotaciones previas, los informes judiciales lo señalaban como responsable de múltiples crímenes de alto impacto.
Entre ellos, se le atribuyen varios homicidios en el municipio de Mistrató, así como el asesinato de alias Microbio. También se le señala de haber participado en el doble homicidio de un hombre conocido como La Viga y su esposa.
También, en el crimen de una pareja en el sector Alto de Pueblo Rico, y en los asesinatos de hombres identificados con los alias de Pacho, Marcos y El Cabezón. Esa cadena de muertes, era parte de la estrategia del Clan del Golfo para imponer su control.
Cómo se convirtió en cabecilla
El ascenso de alias Ever dentro de la estructura criminal se produjo tras la muerte de alias Colonia y la captura de alias Costeño. Con la salida de esos jefes, asumió el mando del llamado Componente Criminal Focalizado en Risaralda.
Su nuevo rol incluía dos responsabilidades centrales: la jefatura de sicarios y el control del microtráfico en distintos municipios. Esto, lo convirtió en una figura de peso dentro del grupo armado organizado.
Alias Ever no sólo ordenaba homicidios selectivos, sino que además imponía disciplina y control sobre las redes locales de distribución de droga en la región cafetera.
Un informante que habló con 360 Noticias explicó que su salida del escenario criminal supone una fractura en el actual esquema de mando del Clan del Golfo.
