Entre drones y plaguicidas ¿Salud de los campesinos en juego?

In Eje Cafetero
septiembre 16, 2025

III Foro Regional de Plaguicidas abordará el impacto de los agroquímicos y el uso de drones para mitigar riesgos.

La caficultura de Risaralda enfrenta un dilema que combina productividad, salud y tecnología. Por un lado, la broca una diminuta plaga que destruye el grano, amenaza la rentabilidad de miles de familias campesinas. Por otro, los plaguicidas usados para combatirla estarían dejando secuelas silenciosas en quienes los manipulan.

Entre estos dos extremos se mueve el debate que protagonizará el III Foro Regional de Plaguicidas, que se realizará este miércoles 17 de septiembre en el auditorio Lucy Tejada de Pereira.

El evento, en el que participa Dosquebradas como parte del Consejo Departamental de Plaguicidas, tiene un atractivo central: la introducción de drones de aspersión como alternativa para reducir la exposición directa de los agricultores a químicos peligrosos. Una tecnología que, según los expertos, podría marcar un antes y un después en la caficultura de la región.

Heridas invisibles del campo

Las estadísticas oficiales son escasas, pero en la ruralidad risaraldense se habla de síntomas comunes: mareos, dolores de cabeza, problemas de visión y hasta casos de desmayos entre quienes manipulan insecticidas como los organofosforados.

“Lo que más preocupa es que muchos campesinos no se protegen porque no tienen recursos para comprar equipos de seguridad o porque desconocen los riesgos”, advierte Julián Izquierdo, coordinador del programa de Vigilancia Epidemiológica de Plaguicidas en Dosquebradas.

La Alcaldía, a través de brigadas rurales, aplica pruebas de colinesterasa en sangre, un examen que revela alteraciones enzimáticas provocadas por la exposición a agroquímicos. Sin embargo, el trabajo va más allá. Para evitar alarmas estas muestras también se toman en las jornadas de los Mercados Campesinos y actividades de atención descentralizada.

La apuesta tecnológica

Pero el foro no será sólo un espacio para advertencias. Mariela Calle, referente de riesgos químicos de la Secretaría de Salud de Risaralda, asegura que el encuentro pondrá el foco en soluciones concretas.

“El uso de drones de aspersión es una de las apuestas más prometedoras porque disminuye la manipulación directa de los químicos. Ya hay experiencias en cafetales donde esta tecnología permite un control más preciso de la broca y de otras plagas”, explicó.

Los drones, además, abren la puerta a un manejo más sostenible de los cultivos, con dosis controladas que reducen el impacto ambiental y, al mismo tiempo, protegen la salud de los trabajadores.

El foro regional, que convocará a productores, académicos y técnicos agrícolas, busca abrir un espacio de diálogo urgente: ¿cómo equilibrar la productividad del campo con la salud de quienes lo trabajan?

En medio del auge tecnológico, los expertos insisten en que la verdadera solución pasa también por la educación rural. “De nada sirve la innovación si no va acompañada de un cambio cultural en el manejo de plaguicidas”, concluyó Calle.