Varios con graves irregularidades de higiene, permisos sanitarios vencidos y riesgos directos para la salud pública.
La inspección reveló graves irregularidades de almacenamiento, manipulación y legalidad del producto. Peligro de contaminación cruzada, ausencia de permisos sanitarios yhastadeficiencias para conservar alimentos. Un riesgo directo para la salud de los ciudadanos.
El operativo se realizó de manera conjunta entre la Secretaría de Salud y Seguridad Social de Dosquebradas y la Policía Nacional. Más de 230 kilos de carne, que estaban listos para la venta, finalmente quedaron incautados.
La medida hace parte de un despliegue regional que se adelanta en varios municipios de Risaralda, con el objetivo de controlar la cadena cárnica y frenar la venta de alimentos que no cumplen con las normas de inocuidad y legalidad.
La Secretaría de Salud advirtió que estos hallazgos reflejan una falta de compromiso de algunos comerciantes con la seguridad alimentaria, y aseguró que continuará con los controles en los establecimientos que no cumplan con la normatividad.
“Los resultados son preocupantes. No se trata solo de sanciones económicas, sino de la protección de la salud pública”, Dijo Mary Sulay Osorio, referente de del programa de alimentos y bebidas alcohólicas de la Secretaría de Salud.
Las autoridades instaron a la ciudadanía a denunciar los expendios que no garanticen condiciones higiénicas, y a no comprar carne en lugares que no tengan certificaciones visibles ni cumplan con las exigencias de refrigeración.
Los peligros
La carne que se vende sin cumplir los protocolos sanitarios puede convertirse en un foco directo de enfermedades para los consumidores.
Contaminación cruzada: Cuando la carne entra en contacto con superficies, utensilios o productos contaminados, puede transmitir bacterias peligrosas como Salmonella, E. coli o Listeria, que provocan intoxicaciones graves.
Falta de refrigeración adecuada: La carne debe mantenerse en temperaturas controladas para evitar la proliferación de bacterias. Si se rompe la cadena de frío, se acelera el proceso de descomposición y aumenta el riesgo de infecciones gastrointestinales.
Permisos sanitarios vencidos o inexistentes: Esto significa que no hay control oficial sobre la procedencia del producto. En muchos casos, la carne puede provenir de mataderos clandestinos, donde no se garantiza que los animales estén libres de enfermedades.
Residuos químicos o biológicos: Carne sacrificada sin control veterinario puede contener residuos de medicamentos, parásitos o virus zoonóticos (enfermedades que se transmiten de animales a humanos).
Impacto en salud pública: Una sola venta irregular puede afectar a decenas de familias. Los brotes de intoxicación alimentaria se propagan rápidamente cuando los productos contaminados llegan al consumo masivo.
