Así fue el viacrucis de un paciente en Pereira: seis clínicas lo rechazaron

In Eje Cafetero
septiembre 08, 2025

En los últimos meses se multiplicaron las denuncias de pacientes que deben recorrer varios centros de salud.

Jorge Enrique Loaiza, afiliado a la Nueva EPS, recorrió seis centros médicos en Pereira sin recibir atención adecuada durante más de 12 horas. A las 04:51 de la madrugada de este lunes llegó con cólicos a la Clínica San Rafael de Pereira y ahí comenzó el calvario.

Le realizaron el triaje. Lo clasificaron con prioridad cuatro y lo despacharon a su casa. No podían atenderlo porque su EPS no tenía convenio con la institución. Esa fue apenas la primera estación de un viacrucis que se prolongó durante todo el día.

Loaiza, de 53 años, llegó al centro de salud acompañado de su madre, una adulta mayor de 74. Su hermana Vanessa, buscó auxilio en el Hospital San Jorge, pero la presunta respuesta sorprendió aún más. Sin convenio, debía dejar un depósito de un millón de pesos.

“Es inaceptable, uno paga la salud de manera contributiva y lo obligan a sacar dinero para ser atendido”, denunció Vanessa.

El recorrido continuó en el Hospital de la 40, donde le repitieron que no podían darle manejo porque su condición no era vital. Luego intentaron en la Clínica Comfamiliar, en donde ni siquiera le practicaron triaje.

Finalmente, en el Hospital de Kennedy, hacia las 03:30 de la tarde, lograron ser escuchados, pero la respuesta se repitió: la atención sólo sería posible con un pago de 200.000 pesos.

“Le están vulnerando sus derechos”

Vanessa, su hermana, contó a 360 Noticias la desesperación de la familia. “Mi hermano se tiraba al piso del dolor, y lo único que recibimos fueron negativas. Le vulneran el derecho fundamental a la salud y a la vida. Es indignante que lo traten como si estuviera pidiendo limosna”, dijo.

La mujer recordó un episodio personal de 2020, cuando en una situación similar tuvo que exigir ser atendida pese a la negativa inicial. En esa ocasión resultó con apendicitis y fue operada de urgencia. “Hoy temo que mi hermano esté pasando por algo igual”, señaló.

Mientras Jorge Enrique sigue sin diagnóstico ni tratamiento, la familia insiste en que su estado no mejora. Su hija ha tenido que suministrarle sueros y medicamentos en casa para mitigar el dolor, sin éxito.

Millonarias deudas y acuerdos incumplidos

El drama de Loaiza ocurre apenas una semana después de que la Nueva EPS sostuviera una reunión con directivos del Hospital San Rafael y representantes de la Personería de Pereira. En ese encuentro, según fuentes institucionales, se alcanzó un acuerdo de pago para reducir la millonaria deuda acumulada con los hospitales del departamento.

De acuerdo con cifras conocidas por este medio, la Nueva EPS debe más de 100 mil millones de pesos, sólo a la clínica San Rafael, lo que ha provocado un bloqueo en la prestación de servicios.

El personero municipal de Pereira, Leonardo Fabio Reales Chacón, advirtió que “los usuarios no pueden ser quienes paguen las consecuencias de los incumplimientos contractuales”. Sin embargo, casos como el de Jorge Enrique muestran que los acuerdos no se están reflejando en la atención directa a los ciudadanos.

Una crisis que crece

Lo ocurrido en Pereira no es un hecho aislado. En los últimos meses se multiplicaron las denuncias de pacientes que deben recorrer varios centros de salud para recibir tratamiento básico.

La Nueva EPS, que concentra la mayor parte de afiliados en Risaralda, se ha convertido en el foco de las quejas por falta de cobertura y demoras en autorizaciones.

Para los familiares de Loaiza, la situación no es solo un problema administrativo sino una amenaza real a la vida. “No podemos esperar a que él colapse para que lo consideren vital. La salud en este país se volvió un privilegio, no un derecho”, concluyó Vanessa.