La cifra de muertes violentas continúa en aumento en medio de la guerra por el tráfico de estupefacientes.
Mateo Andrés Molina Morales tenía apenas 22 años. Al parecer, lo sorprendieron la mañana de este lunes mientras se encontraba en una zona boscosa del barrio Samaria 2, en Pereira. El ataque fue brutal. Le propinaron varios disparos en la cabeza.
La víctima era natural de Pereira. Ya había tenido roces con la justicia. En 2023 lo procesaron por tráfico de estupefacientes. La hipótesis inicial dice que el homicidio estaría asociado a la guerra por el control de las rentas ilegales del microtráfico.
El hecho ocurrió hacia las 07:18 de la mañana, en zona boscosa del Parque La Avioneta. Una llamada a la línea 123 alertó a la policía, que a los pocos minutos llegó al lugar del asesinato.
La inspección técnica al cadáver la realizó el CTI de la Fiscalía. Fuentes judiciales señalan que Mateo Andrés, presuntamente, hacía parte de un circuito paralelo de venta de drogas, distinto a las estructuras criminales dominantes en la ciudad.
Es decir, supuestamente trabajaba de manera independiente. Compraba en pequeños puntos y revendía en otros sectores, un perfil cada vez más vulnerable frente al control que ejercen las bandas organizadas.
Con este crimen, ya son 166 los homicidios en Pereira en lo corrido del 2025. El nombre de Mateo Andrés se suma a la lista de jóvenes que han caído bajo las balas de una guerra que sostienen la economía ilegal de los estupefacientes.
